Agustín de Iturbide

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Castillo Disney.png
Agustín de Iturbide
BanderaMéxico.png
Iturbide.jpg
Agustín jugando con las cortinas de su abuela
Imperio Mexicano.png
Primer Emperador
de los Mexicanos y las Mexicanas
Reinado o lo que sea 1922-1923, muy corto si me lo pregunta
Predecesor Sucesor
Nadie
Maximiliano de Habsburgo
Personal
Nombre de verdad Agustín Felipe de Iturbide Calderón Hinojosa
Nacimiento Defunción Valladolid de Calderón
Tamaulipas como colador
Casa Irreal Casa de Iturbide, con su mujer
Estado actual Exhibido en una urna
Familia Tatatatataranietos que exigen ser emperadores de México
Enemigos Antonio López de Santa Anna, Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria, José María Morelos y Pavon


Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu, conocido en las bajas esferas de la educación pública como Agustín de Iturbide, el que se ponía las cortinas de su madre, fue de todo, militar, político, emperador. Bueno, no de todo pero bien le valió para ser recordado por toda la plebada como el Primer Emperador del Primer Imperio Mexicano, lo que es muy notable porque a parte de este buen hombre sólo ha habido dos cabrones más gobernando el territorio como Imperio, el malogrado Maxi de Hamburguesa y Carlos I, el Pelón. Iturbide durante su vida fue más bien como un chapulín que brincaba de realistas, a independencistas, a gobierno de todos, a emperador de los y las mexicanas y a cadáver agujerado como queso suizo por pasarse de verga listo.

[editar] Independencia

[editar] Realista en los genes

Agustín proviene de una familia acomodada de Valladolid del Progreso que se comportaban los muy finos pero le debían todo a Coopel. Fue el clásico mirrey de barrio que veía feo a sus vecinos cholos y siempre votaba por el PAN para que siguiera gobernando el Virreinato. Comenzó a trabajar en la Policía Judicial, en esos tiempos se llamaba Ejército Realista. Todavía se le recuerda cuando entró a la Casa del cura Hidalgo tras romper la puerta de una patada gritó "ya valieron verga pinches nacos conspiradores", pero ahí no había nadie así que agarraron a dos señores en la calle, uno Michelena y el otro García Obeso por pasado de peso. Los presentó a los medios de comunicación como la cabecilla de la Conspiración de Valladolid y que él los había desarticulado.

Cuando ahora sí Miguel Hidalgo llegó a Valladolid con toda la bandota, Agustín lo recibió como quien no quiere la cosa diciendo que la ciudad sería suya sin pelear si le ganaban un juego, que los independencistas cerraran los ojos y contaran hasta cien y luego intentaran encontrarlo, ya cuando los insurgentes iban en 50 Iturbide andaba a medio camino de la Ciudad de México.

Ahí se organizó y lo mandaron a dirigir el Grupo de Operaciones Especiales a reprimir mugrosos y pordioseros, cosa que hizo cuando tácticamente decidía cuando atacar si eran pocos o retirarse como valientes si eran muchos. Con esta habilidad ganó en Toluca donde celebró chingándose unos tacos de chorizo, ganó en Guanajuato y se tomó unas fotos con las momias y también le ganó a Morelos llevándoselo prisionero a La Chingada donde convirtieron al cura en un adorno colgante del castillo (de ahí viene la famosa frase "se lo llevó la Chingada".

Cuando Pepe Botella conquistó el corazón de los peninsulares, la falta de cabeza en España y la rápida huida del virrey antes que los franceses llegaran hasta allá, dejó a la Nueva España a merced del primer imbécil que haya entrado a la oficina del virrey cuando se estaba yendo, en este caso era Agustín de Iturbide que sólo iba a preguntar donde estaba el baño, sin esperar que todo el virreinato sería su nuevo baño.

[editar] Un abracito compadre

Abrazo-de-Acatempan.jpg

Repegón de Camarón.

Siguió peleando ahora contra un peludo, hasta que recordó que había visto su logo en la estación Guerrero cuando iba en el metro por lo que se entró que era el mismísimo Vicente Guerrero y que a pesar de mandar tanto granadero ese desgraciao era como El Subcomediante Marcos y regresaba a los realistas encuerados. Para ganar esa partida hizo lo que durante miles de años se ha hecho, apapachar al contrario y luego clavárle una daga en una nalga. Por eso le hizo la carta que decía:

Cita1.pngAsí, pues, mi amado y respetado general (aquí se le nota que le está coqueteando), me tomo la libertad de rogarle (aquí le está pidiendo algo), que se digne poner a mis órdenes toda sus tropas (ya salió el peine) y yo lo nombraré intendente o algo, gobernaremos entre todos los interesados y mandaremos a Fernando VII a los tranquilos suburbios en donde está Morelos (a la Chingada osea)Cita2.png

— Agustín de Iturbide.

Guerrero, que la verdad necesitaba afecto, aceptó todas las condiciones que no se veían nada mal y así el 14 de febrero de 1821, el gobierno y las FARC de esa época sellarían la paz con un abrazo con repegón de camarón incluido para que se note la seriedad.

[editar] Plan de Iguana (entrando al DF como todo un jefe)

Iguana4.jpg

Esta iguana debe estar planeando algo.

El Plan de Iguana® fue un plan ideado bajo los efectos tóxicos de un delicioso caldo de iguana michoacano. Guerrero e Iturbide se fueron a comer uno para bajarse la cruda del día anterior y pensaban cómo hacer para que sus respectivas gentes no les perjudicaran a sus sacrosantas madres por andar abrazando al enemigo en lugares apartados de la mano de dios. Por eso en una servilleta se pusieron a anotar lo que ambos querían, primero, que Nueva España fuera un reino independiente de España que ya sabemos como acabó que hasta Castilla y País Vasco se quieren ir, ese nuevo reino sería llamado Reino de la Iguana, en honor al almuerzo.

El segundo punto es que lo gobierne un noble español porque los nobles indígenas estaban más muertos que la economía hispana, tampoco querían ningún napoleónido. Debían ser Fernando VII y si él no quisiera dejar Madrid para irse a vivir a la colonia Doctores de la Ciudad de México, debía gobernar algún otro infante, por ejemplo Pedro Infante. El tercero era la obligación que todos tenían que ir a misa los domingos a menos que estuviesen muy fatigados o con una hueva inmensa, entonces el sacerdote estaba obligado a llevar la galleta y el chupe a domicilio, se pensaba así atraer más gente al catolicismo.

Entrada-Ejército-Trigarante.jpg

Al día siguiente tuvieron que regresar a barrer toda la calle.

Los dos dirigentes mandaron un WhatsApp a sus seguidores avisando que se había llegado a un acuerdo, beneficiando a todos y que habría cerveza Corona para celebrar la caída de la corona en muestra de ironía y borrachismo. El mensaje le llegó en un grupo a O'Donojú que había sido nombrado como un nuevo Virrey para el proceso de negociación de rendición a los mestizos, indígenas y otras castas indeseables. Era muy tarde, así que sólo dio vuelta al barco y regresó a España diciendo que había luchado fervientemente y que a penas pudo salir con vida, tuvo que inventar algunas cosas para que no lo despidieran.

El 15 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante (llamado así por las tres cosas de acuerdos y porque estaban financiados por una empresa de Trigo) entró triunfante a la Ciudad de México a tomar el poder del país. No pudieron entrar por Avenida Paseo de la Reforma porque había una manifestación de la CNTE en el Ángel, tampoco por Circuito 1 porque había un desmadre de tráfico, así que sólo pudieron pasar por Insurgentes Sur, por haber pasado por esa calle ahora a los que independizaron México se les llama Insurgentes, en honor a la avenida. Intentaron llegar al Zócalo pero el gobierno capitalino había organizado un concierto de Beethoven en la plancha, se conformaron con llegar a Garibaldi donde celebraron con mariachis y señoritas transformers.

[editar] Gobierno de cuates

La raza andaba bien prendida, era un nuevo país llamado México que alguien se inventó el nombre y le gustó a todos, e Iturbide llamó a 38 de sus cuates más cercanos y les entregó hueso a cada uno en la llamada "Junta de Gobierno mis polaninas". A los independencistas de Guerrero les mandó una ollota de atole para que se la repartieran con el dedo. El español Juan Odojuju, creo que así le decían, regresó y también le dieron un pedazo de pastel con tal que la fiesta fuera en paz. Ningún rey quiso mudarse a Chilangolandia por la inseguridad y los plantones y el poder recayó entonces en Iturbide y su bola de cargamochilas.

Pero no duró demasiado, populachero como él solo se la rifó para eliminar todos los impuestos que existían, sobre todo el impuesto al aguardiente que era como la moneda de cambio en México. Se volvió muy popular pero dejaba de entrar varo al país de impuestos así que tenían que cobrarlos de alguna parte, se fue con algunos de sus chicos a pedir dinero a las capitanías del sur como Guatemala, Costa Rica y todos los barrios salvajes de esa angosta colita del país, cosa que no gustó a esos carnales que pidieron su independencia también ya que conocían que Agustín no pagaba lo que debía.

[editar] Yo soy el pipiripau

Coronación Iturbide.jpg

Siempre había querido ser coronado en una fiesta de disfraces.

Los borbones decidieron mantenerse en Leropa y zonas menos civilizadas del globo, el gobierno provisional había chafeado y eran tiempos de elecciones, se debía votar cómo chingao iban a gobernarse solos ya que la Madre Patria los había los independencistas más broncudos que eran los que todavía le lloraban a Hidalgo y Morelos proponían copiarle a los gringos, colombianos y buenosairos y tener una República, los realistas que eran más hijos de mami y medio maricones apostaban por un Imperio donde pudieran vestirse con capas y olanes. Cuando se dio la votación, Iturbide había repartido un montón de despensas, bultos de cemento y tarjetas Soriana, ganando no solamente el imperio sino que la chusma enardecida por los $100 varos que les prometieron aclamaran emperador a Agustín. Luego de este primer fraude episodio electoral, Agustín de Iturbide fue coronado en la Basílica de Guadalupe como Agustín I, el Pipiripau.

Luego pasaría algo más o menos como la película de la Ley de Herodes, donde Agustín se la pasaba bien pedote, en fiestas y platicándole a todos cómo se había chingado al Congreso cuando lo disolvió. Pero le acordaron que el Congreso aún estaba en funciones así que fue hasta las chanclas y se metió a la sesión y dijo "lárguenseme todos de aquí *hip*, todos están despedidos, este lugar será mi nuevo salón de fiestas y usos múltiples*, cumpliendo así lo que todos temían, un gobierno absolutista y bien briago. Por eso tres personas, Vicente Guerrero, Antonio López de Santa Anna un general que andaba diciendo que ser totalitario era malo y que juraba por la suya que él nunca sería así, y otro independencista con nombre de mujer, Guadalupe Victoria, dieron un golpe de Estado, derrocando a Agustín para siempre y de una vez por todas.

[editar] No carnales, nada más estaba jugando

Preparen, apunten...
fuego.
fuego.
Ah, pero de emperador
Ah, pero de emperador

Cuando sucedió el golpe de Estado apoyado por todos, excepto por Iturbide que fue el único golpe que no apoyó durante toda su vida, le dieron dos opciones, luchar por su vida y por el Imperio mexicano o exiliarse a La Chingada donde ya sabemos qué le pasa a los políticos que van allá. Iturbide pidió cinco minutos para hablárlo con su esposa pues era una decisión muy difícil para tomar el solo, cuando pasaron los minutos y entraron a la habitación, estaba la ventana abierta y Agustín ya iba a medio camino rumbo a Inglaterra a pedir asilo político.

Mientras tanto en el Salón de la Justicia en el Congreso, los liberales estaban discutiendo el futuro de tan noble político que se escapó. Santa Anna dispuso:

Cita3.pngQue se escriba, si Iturbide regresa a seguir chingando su madre a cualquier lugar de México, se ordena que se le metan unos plomazos al putoCita4.png
Antonio López de Santa Anna ante el pleno.
Cita3.pngSeñor ¿y si ponemos que al anterior emperador Agustín de Iturbide se le declara emperador y cuando se presente en territorio con cualquier título será procesado y fusilado?Cita4.png
Escriba del congreso dando una idea.

En Londresterra Agustín anduvo muy activo, escribía al rey del Imperio británico que lo ayudara a recuperar su corona y que le daba Texas, lo mismo escribía al Imperio ruso, al Reino de Prusia, al Imperio austriaco y hasta a Kamehameha I de Hawai hasta que se le acabó el papel, ofreciendo siempre California, Nuevo México, El Salvador, Costa Rica, etc. Luego regresó a México para advertir a sus excompatrias que los imperios del mundo planeaban atacar (cuando ni enterados estaban éstos porque les mandaba la carta en español chilango), cuando Iturbide se enteró del decreto sobre su cabeza sólo dijo "la puta madre".

El gobernador de Tamaulipas que era medio sádico el canijo procedió a cumplir lo ordenado por el Congreso y frente al pelotón de fusilamiento le pidió al antiguo emperador que dijera sus últimas palabras, cuando Agustín I procedió a decir "Mexicanos..." el gobernador gritó fuego, dejando como queso suizo a Iturbide por toda la eternidad, luego a su cadáver se le dieron seis multas por contravenir la ley. En 1838 sus restos mortales agujereados fueron enviados a la Catedral metropolitana de la Ciudad de México donde se siguen exhibiendo como muestra de lo que le pasa a los culeros que se quieran nombrar emperadores de México y/o algún barrio bravo del mismo país.

Y colorín colorado, este cuento ha terminado.

[editar] ¿Y si hubiera seguido de emperador?

Pues nada, según unos panistas que escribieron el Gran Imperio Mexicano como historia alternativa, Agustín de Iturbide hubiera ganado la Intervención norteamericana en México quedándose con los territorios más racistas de la Unión Americana, y luego el país se volvería el más desarrollado el mundo, y por eso esta gente quiere darle el trono a la familia de Agustín que bueno, son ellos mismos. Pero honestamente con los golpes de Estado, las intervenciones y esas cosas que los mexicanos llaman maratón Guadalupe-Reyes, el Imperio hubiera caído en decadencia cuando el peligroso Benito Juárez archienemigo del irrespeto al derecho ajeno atacara la historia se pondría derecha de nuevo e Iturbide sería visto como es visto hoy: como una pregunta en un examen de historia.

[editar] Véase también


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