Aleister Crowley

De Inciclopedia

Saltar a: navegación, buscar
Cita3.pngEstoy perplejo.Cita4.png
Aleister Crowley justo antes de sufir un infarto al ver la cuenta del hospital.
Cita3.pngMr. Crowley ¿Qué pasaba por su cabeza?Cita4.png
Ozzy Osbourne drogado, para variar.
Cita3.png¡Qué bonita y alegre casa tienes!Cita4.png
Jimmy Page sobre la espantosa casa de Crowley.
Aleister crowley.JPG

Crowley en el casting para el papel de el padrino

Aleister Crowley fue un gran mago ocultista, además de ser novelista, pianista, alpinista, satanista y otras cosas que terminan en -ista. Muy conocido por haber escrito el famoso “Libro de la ley” (o sea, la Constitución), y por realizar entretenidos sacrificios de niños en noches de luna llena. Fue el creador de la filosofía llamada "Thelema", que en spanglish significa "el lema", y no pregunten por qué.ando con túnica roja invisible hasta ser descubierto por Astaroth Todo le iba bien hasta que un demonio evangélico lo mando matar.

[editar] Biografía

Crowley nació aproximadamente 50 años a. B (antes de los Beatles). Tuvo una vida muy triste y solitaria, debido a su millonaria fortuna y a sus muchas novias y pretendientes hermosas, bellas y lindas (no, no son sinónimos). Pero sobre todo, la causa de su sufrimiento fue el temprano fallecimiento de su padre, el multimillonario Edward Crowley, que le dejó una pequeña herencia como para vivir toda su vida sin trabajar y para irse de fiesta todos los días sin pensar en las facturas.

Crowley.jpg

Intentando seguir la costumbre cristiana de su familia.

Vivía en una casa con una familia de satánicos evangélicos. Cuando lo enviaron a la escuela de Cambridge, empezó a sentirse lejos de su familia y se precipitó irremediablemente al oscuro mundo de las drogas y las fiestas de adolescentes alocados. Después se labró una brillante carrera como gran ocultista en el mundo de la magia, y escribió dos libros muy aburridos y sin dibujitos; entre ellos Estafa y Magia en teoría y práctica y El libro de la ley.

Ingresó en el templo Isis-Urania de la Orden Hermética del Alba Dorada y en la Órden del Fénix, así como en la O.T.O (Ociosos Tontos sin Oficio) y una cuantas sectas más que no mencionaremos por falta de espacio, y sobre todo, ganas.

Como todo millonario que no tiene dónde gastar su dinero, adquirió a un módico precio el Lago Ness y montó un rancho-palacio muy bonito a sus orillas, al que puso el nombre de "Palacio de Boleskine", aunque su primera idea había sido "Palacio 01".

[editar] ¿Mago negro?

Fue acusado varias veces de hacer magia negra, pero estos infundios se revelaron rematadamente falsos, porque este es mi artículo y no el tuyo, y porque en el Liber XXX lo dice muy claramente: "Yo no hago magia negra".

Sus amigos raramente amanecían muertos en sus rituales. De sus 50 amigos contabilizados, sólo mató a 30, y ni siquiera se pudo probar esto, porque los únicos indicios que le relacionaban con tan trágicas circunstancias eran unas cuantas pintadas con sangre en la pared que rezaban "Crowley estuvo aquí".

[editar] El libro de la ley

Crowley se fue de vacaciones a Egipto y vio una tienda que tenia un nombre raro, único y original: se llamaba "Tienda 01". Entró, y enseguida se fijó en un pergamino titulado "Pergamino 01", que según el vendedor, era un pergamino de los antiguos que se hacían llamar "Antiguos 01". Al Crowley revisarlo, se dio cuenta de que el pergamino contenía un mensaje cifrado de un demonio muy poderoso, casi como los de Digimon.

Se introdujo disimuladamente el pergamino bajo la chaqueta, se fue al Boleskine House e invocó al demonio, que resulto ser un tal Awaissmon. Este se apareció como un fantasma un tanto torpe y, para disgusto de nuestro protagonista, se interesó bastante más por la novia de Crowley antes de dictarle el libro de la ley donde se afirmaba la celebérrima frase "Haz lo que quieras" será toda la ley. Nadie lo entiende, pero como se oye bonito...

[editar] Al fin a terminar este artículo...

Bueno; como ya se debe estar fastidiando de ésto, digamos que Crowley se compró un gato y murió en un asilo infecto en Fermo (España), y que sus últimas palabras fueron "Estoy perplejo". Nadie sabe por qué; tampoco importa. Ni siquiera sé por qué se me ocurrió hacer este artículo. Un amigo me dijo: "Eran los dioses, que lo saludaban". Muy profundo...

Herramientas personales