Antonio López de Santa Anna

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Este artículo tiene un chingo de humor mexicano.

Igual y no agarras el pedo de lo que habla, lo mejor es ir a México y preguntar.

¡Mexicanos al grito de gueeeeeerra!
Antonio López de Santa Anna sobre México
Fue más veces presidente, pero yo duré más
Porfirio Díaz sobre López de Santa Anna
Ouh, yes... Santa Anna ser la Virgen que se le apareció al indito ése y que quieren mucho en Mecsicou
James Polk George Bush sobre Santa Anna
Lo conocían como el Quince Uñas, por razones obvias.
Presidente, por desgracia, de México durante los siguientes años: 1733, 1792, 1834, 1835, 1839, 1847, 1853, 1854, 1917, 1976 y 1994. En aquella época los presidentes se cambiaban como calcetines y generalmente a punta de bayoneta. Asimismo se considera, junto con el Jolopo y el Innombrable, uno de los peores presidentes de este desdichado país. Esto nos indica ya la cantidad de maldades y tranzas que hizo. De hecho, sin exagerar, se le puede culpar de todo lo malo que le pasó a México desde antes de Juárez y el Peje.

Contenido

[editar] Chiquillez

Resulta que el Toñito, como le llamaban sus allegados, era orgullosamente jarocho. Cuando nació no se sabía bien si era niño o niña, así que le pusieron dos nombres para no errar. Esto le generó una serie crisis de identidad, y que tuviera cambios bruscos en sus convicciones. Lo mismo defendía la intervención del gobierno en todos los aspectos de la vida que era partidario de las doctrinas neoliberales. es decir, podía amanecer liberal y acostarse conservador y a la visconversa.

[editar] El milicato de Santa Anna

Más vale no recordar este periodo de su vida... nunca ganó una batalla, ni un pókar, ni un dominó ni un volado...

[editar] Presidencias

Estas deberían ser ordenadas cronológicamente, pero como esto no es Wikipedia, mejor hicimos un Rankin Top Top Top con sus peores periodos, y los ordenamos de los simplemente desastrosos a los perversamente malos y catastróficos. Largo el cuento, se los resumo...

[editar] Tercer periodo (1834)

Este fue el menos pior, por múltiples razones: En primera, porque aún no estaba tan maleado; y en segunda porque no gobernó él, sino su achichincle el Gómez Menchú Farías. No hay mucho que relatar, puesto que Santa Anna se dedicó a la vida privada en su hacienda Mango en el Clavo.

Gómez Menchú Farías aprovechó que su jefe estaba distraído y empezó a imponer reformas de corte liberal, pues era algo así como el abuelito de Juárez. Asustados, los miembros del narco, el ejército y el clero fueron a pedirle de rodillas a Santa Anna que gobernara él. Santa Anna les hizo caso, le dio una calentada a Menchú Farías y dispuso del poder. Sin embargo, a la semana, ya estaba de regreso en su hacienda, pues había pedido licencia y dejó a los conservadores colgados de la brocha.

[editar] Primer periodo (1733)

Las maldades del susodicho

En este no fue presidente, sino virrey, porque aún gobernaba España aquí. Se le acusa de haberle dado una nalgada a Sor Juana Inés de la Cruz al mismo tiempo que la amarraba como puerco y de haber inundado la Ciudá de México para convertirla en un balneario y cobrar la entrada. El resultado fue una peste que estuvo a punto de acabar con la población de la Capital, además de que todos los perros se ahogaron, dejando al borde de la quiebra a la industria del taco de suaperro y la guaguacoa.

[editar] Último periodo (1994)

De alguna manera, Santa Anna había sobrevivido a sus adversarios políticos y se las apañó para seguir vivo y jodiendo a los mexicanos.

Ya estaba muy viejito como para poder hacer algo realmente perverso, o eso creíamos todos. Pero aconteció que el Chupacabras lo designó como secretario de Hacienda del gobierno de Snoopy (alias Ernesto Cerdillo; lo de Snoopy es por ello de que era el perro de Carlitos).

Todavía no se había cortado las quince uñas que tenía, por lo que se robó todo el dinero que tenía a su cargo (previa comisión para el Innombrable) y se fugó. Esto fue lo que se conocería como El Error de Diciembre, porque fue un error haberlo puesto ahí y que se hiciera un enorme regalo de Navidad a costa del pueblo mexicano.

[editar] Quinto periodo (1939)

Luego del desastre causado por la Guerra de los Pasteles, nadie quería tener algo que ver con Santa Anna. El grandísimo hijo de... la vela perpetua (porque era bienpiadoso)desdichado perdió su rancho de Veracrú y se quedó en la calle.

Por otro lado, le encantaba apostar en peleas de gallos, cubilete y dominó. Una noche que se quedó sin dinero apostó su pierna y la perdió, siendo esta cocinada en barbacoa y arrojada a los puercos. Desde entonces le dijeron el Quince Uñas.

Pero de vuelta los agitadores reaccionarios decidieron que era peor un gobierno democrático que la tiranía del loco mocho, así que lo volvieron a llamar para que fuera presidente.

[editar] Cuarto Periodo (1835)

La guerra de los pasteles

Debían estar mal de la cabeza los conservadores; o mejor dicho, el que siguió a Santa Anna era de verdad nefasto que otra vez fueron a rogarle para que fuera presidente y salvara a México (sic) de los rojillos comunistas que lo asolaban. Porque ya se había aburrido de estar en provincia y tenía antojo de hacer shopping, aceptó. Esta vez, su trastada fue iniciar la famosa Guerra de los pasteles.

Durante su recibimiento triunfal en la Ciudá de México, un humilde remedo de pastelero franchute le dio a probar un pastelillo de su invención. El bollo tenía un sabor tan espantoso que Santa Anna no tardó en escupírselo a la cara al hombre. La chusma enardecida de acarreados que estaban presenciando la escena lo tomó como señal para iniciar una guerra de comida, siendo los proyectiles todos los panes que estaban en el negocio del francés.

El pastelero fue a reclamar un pago al Palacio Nacional después del incidente. Su petición era razonable: sólo quería que le pagaran doscientos cincuenta mil millones de pesos tres centavos por los daños ocasionados, unas vacaciones todo pagadas en Cancún y que se prohibieran las tortillas (sin albur) que le hacían competencia. Lo único que consiguió fue un par de tortibonos (que nada valían) y acto seguido, lo enviaron a cierto ranchito muy famoso aquí en México. Ahí fue dónde la puerca torció el rabo, ya que el pastelero en cuestión era hermano de una prima segunda de Napoleón.

Al enterarse de tal ultraje, el Gran Corso decidió darle una lección a México y a Santa Anna, y de paso, una oferta que no podía rechazar: O le pagaban al francés o lo ensartaba a él por el cuchiflais en la Torre Eiffel. El pueblo de México prefería lo segundo, pero como Santa Anna tenía maiceado al Congreso de la Desunión, se optó por pagar la indemnización.

[editar] Sexto periodo (1847)

Este fue lo pior de lo pior y la principal razón de por que se ha relegado al fondo del Infierno Oficial. Cuando el muy cochino se puso de ofrecidote por cuenta nueva (el muy canalla era reincidente) ante los gringos y les regaló Californication, Nuevo México, Arizona, Nevada, Colorado, Cuba y Puerto se-hace-Rico.

La cólera de toda la gente en México fue peor cuando todos se enteraron de que recién pagados los 15 millones de pesos (hasta eso, se dejó engañar cobrando en pesos y no dólares) por aquellos territorios, se fue derechito a Las Vegas (que por su culpa se había vuelto territorio gringo), fundó el primer casino del lugar y se metió a apostarlo todo. Perdió todo y acabó debiendo más dinero.

Aquello fue la gota que derramó el vaso. Por entonces ya se había hecho famoso Benito Juárez. Él, junto con sus cuates Melchor Ocampo, Ignacio Comonfort y El Santo Degollado fueron a la casa de Santa Anna, le dieron unos madrazos y lo exiliaron. Al principio pensaban mandarlo a La Chingada, pero como ya lo conocían por ahí, los Chingadenses se opusieron, así que acabaron enviándolo a Europa, concretamente el Vaticano, donde Santa Anna apostó con el papa Inclemente IX los mármoles de San Pedro.

[editar] Hechos que se atribuyen a Santa Anna

Los siguentes son hechos de los que se rumorea que Santa Anna tuvo parte, pero no se ha confirmado su atuenticidad.

  • Fue el introductor de la viruela en Tenochtitlán.
  • Se dice que inventó los chiles en nogada.
  • Le pegó una patada en los güevos a Miguel Hidalgo cuando aún no era famoso (Hidalgo).
  • Le robó las ovejas a Benito Juárez cuando era pastor.
  • Defraudó doce millones de dólares a Porfirio Díaz.
  • Fue cofundador del PAN
  • Causó la Caída del Sistema en 1988 y le robó la presidencia a Cuatemochas.
  • Causó la Caída de Édgar.
  • Se dice que usaron su voz para los espots de la campaña negra contra el Peje.
  • Le saboteó el triciclo al Jelipillo Raterón, quitándole sus rueditas traseras.

[editar] Última fechoría (¿?)

No conforme con todo lo que ha hecho cuando estaba vivo, ahora su fantasma se dedica a poseer gente incauta con resultados catastróficos.

Recién en el año 2008, se apoderó del cuerpo de Carlos Fuentes, y nos asestó una dizque ópera que en realidad era reaggetón mezclado con cantos gregorianos, en la cuál se autoexaltaba y presumía de macho, parrandero y jugador. Aquella broma de mal gusto terminó por comerse medio presupuesto dedicado a la cultura y las artes de éste país (que no es mucho, pero sigue siendo una grosería).

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