Carlos Gardel

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Y él no paraba de decir Mirá, Carlitos, oí, Carlitos, notá, Carlitos y yo le cantaba para que callase, pero terminaba la canción y ahí nomás volvía la carga
Carlos Gardel sobre declarar en la cubierta de un barco junto a un muerto
Yo he sentido el parpadeo de las luces que a lo lejos...se van apagando...¡Ay , carajo! ¡ya volvió a cortarse la luz allá en Buenos Aires!
Carlos Gardel sobre volver a casa a tientas
Desde que se fue, nunca más volvió...caminito amigo!
Carlos Gardel viendo alejarse a su suegra de su casa por un sendero.
Gardel sonriente. Aún no sabe dónde se va a estrellar su avión.

Contenido

[editar] Vida

Carlos Gardel nació en Tacuarembó, Uruguay el 11 de diciembre de 1887. Esta es, obviamente, la versión falsa... o verdadera según de que lado del río de la plata lo mires. Otros dicen que nació en Francia, en Toulouse. Esos otros, no son ni más ni menos que los argentinos, que antes de decir que Gardel nació en Uruguay, prefieren decir que nació en Francia, Tanganica o Kerguelén.

El problema del nacimiento del más grande cantante de tangos de todos los tiempos (conocido como el zorzal criollo) comenzó con su naturalización. Por más de que a los argentinos les toque los cojones, Gardel solicitó la ciudadanía argentina en 1923. En el caso de que a algún argentino no le quede claro, si alguien pide la ciudadanía de un país, necesariamente no la tenía antes, por lo cual se considera que Gardel no nació en Buenos Aires.

Entonces se inventaron la historia del Gardel francés (olalá, qué chic).

En todo caso, según la versión uruguaya, Gardel es hijo de la cuñada del coronel Escayola y del propio coronel. Escayola se casó con una mujer y tuvo un hijo con la hermana, lo cual, de más está decir, no estaba bien visto. No se sabe si lo hizo por amor o por un serio error de puntería. El caso es que se le murió la mujer y se casó con la otra hermana, quien se murió más tarde y fue sustituida por otra hermana, ni la uno ni la dos, la número tres. Y Gardel nació en el medio del campo, hijo bastardo, desconocido y para peor, sin madre.

Esto explica la repentina muerte de Gardel en Medellín. Con semejante telenovela en el nacimiento, uno se tiene que morir en Colombia.

[editar] Obra

[editar] Mi Buenos Aires Querido

Qué decir. Pues claro que se lo dedicó a la mejor ciudad del mundo. Al único sitio donde fue feliz y el cual jamás debió de abandonar. A la ciudad de las luces que parpadean.A la ciudad de los sueños, la milonga, los magnates y las locas tentaciones.

En efecto , esta es la canción más famosa de todas las dedicadas a París.

[editar] Por una cabeza

Esta es la historia. Carlos estaba de paso en Nueva York y fue un día a las carreras de caballos.

Llegó hasta el tablón de los nombres y escogió uno al azar .Se sentó en las gradas. Comenzó la carrera. El caballo corrió y corrió, llegaba ya a la meta y en el último segundo...el caballo posterior se le adelantó . ¡Por una cabeza! exclamó Gardel.Bueno , ya será otro día.

Al día siguiente, llegó hasta el tablón de los nombres y escogió el del caballo que ganó . El caballo corrió y corrió, llegaba a la meta y en el último segundo...el caballo posterior se le adelantó . ¡Por una cabeza! ¡ mala suerte ! exclamó de nuevo Gardel.Bueno , ya será otro día.

Al día siguiente, llegó hasta el tablón de los nombres y escogió el del caballo pertinente . El caballo corrió y corrió, llegaba a la meta y en el último segundo , el caballo posterior se le adelantó . ¡Por una cabeza!...como siempre... exclamó Gardel, frustrado.Bueno , ya será otro día.

Al día siguiente, Gardel repitió la operación , el caballo corrió y corrió, llegaba a la meta y en el último segundo ,se paró en secó , desmontó al jockey , se dirigió hacia Gardel, lo cogió del brazo, se lo llevó a un bar cercano, lo sentó en la barra, se acodó y le dijo muy serio A ver , hermano ,no olvidés, otra vez no hay que jugar. Gardel le agradeció amablemente el consejo y se dirigió con calma al manicomio más próximo. Cuando salió, compuso, ya más tranquilo ,esta canción.

[editar] Volver

Al final de su última gira antes de estrellarse el avión, en el viaje de vuelta, coincidió en el barco con un señor profesor de Filosofía que le dio conversación toda una tarde. El profesor se bajó en un puerto al cuarto día, pero Gardel siguió pensando.

Recordó que había una frase que decía siempre se tienen 20 años en un rincón del corazón, pero, por su propia experiencia, sabía que 20 años no es nada y nuestro inteligente Carlitos llegó a una conclusión; en un rincón del corazón, no hay nada. Esto le impresionó enormemente, llevándose tal susto al creer que se iba a morir por ese vacío, que de golpe se le plateó la sien .

Carlos, cuando bajó del barco,iba muy desmejorado por el mareo que le dio pensar; le temblaban las piernas, no distinguía de lejos (de hecho, tomó varias veces por las luces de la ciudad a los faros de los coches, rozando la muerte repetidas veces), y enfilando la calle, creyó oír repetidas veces como una voz le decía tuya es mi vida, tuyo es mi querer y temiendo que fuera alguna de las admiradoras feas que dejó allá, echó a correr, pues tenía miedo del pasado que volvía a reencontrarse con su vida; y salió cagando leches; pero como el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar, se paró en su casa, el viaje hasta la cual , como vemos, le había dado unos sufrimientos y unos trabajos que ríase ud. de las conquistas de Hernán Cortés.

Gracias a Dios, un compañero lo halló pronto tirado en el portal y lo acompañó a su piso, dejándolo dormir; cuando Carlos despertó, le refirió a su amigo su angustia cardiovascular, y este le quitó importancia, aconsejándole llenar ese hueco con un mate y algo de cordero, frente a estos suculentos platos, Carlitos se calmó y sacó provecho de su travesía con esta canción.

[editar] Tomo y obligo

Famosa canción contra las mujeres; inspirada porque la novia lo había dejado para irse de estrellita milonguera a Buenos Aires; Carlos se prometió que esa noche se emborrachaba bien, y se consoló organizando un concurso de ver quien aguantaba más tiempo sin caer a golpe de vasos de alcohol porteño ( Él tomaba y obligaba al otro a echar otro trago. Acabó tan borracho que lo encontraron dándole de beber a la gramola.)

[editar] Cuesta abajo

Saliendo un día de una casa de una mujer que le acababa de abandonar por un otario, Carlos se puso a mirar un farolito colgado en la esquina, y siguió caminando, pensando en dedicarle una queja de coraje y de pasión, con tan mala suerte que se resbaló con un adoquín mojado, rodando estrepitosamente hasta el final de la calle, cambiando el objeto de la queja, que pasó a ser de dolor, y de la canción de Gardel , que decidió dedicarla a la puñetera cuesta, y a la travesía que le hizo seguir.


[editar] Enlaces relacionados

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