Cosas que te llevarías a una isla desierta
De Inciclopedia
Desde los albores del despertar de la conciencia humana el hombre se ha planteado dos cuestiones que no han podido resolverse aun después de más de 5 millones de evolución hominida. Cuestiones que ni la religión o la ciencia se han atrevido a tocar. Detrás se encuentra la locura, la desesperación y esos temblores que te entran cuando te acercas demasiado a una estación eléctrica.
- La primera es; ¿Por qué mi mujer no es una ninfómana-muda-insaciable? o ¿Por qué mi marido no es un tío comprensivo que aguante más de un minuto?
- La segunda es; ¿Que cosas me llevaría a una isla desierta?
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[editar] Origenes
Hace 1337 millones de años, la primera célula eucariótica estaba tomando un baño de sol en un caldo de cultivo. Cuando para su sorpresa se dividió en dos de forma espontánea. No contenta con la situación de tener compañía empezó a interrogarse a si mismo. Al cabo de una hora salió a la luz la espinosa cuestión:
—Célula Eucariota I - Dime, yo, ¿qué te llevarías a un blastocito desierto?
—Célula Eucariota II - Pues no sé. La verdad es que es una pregunta que nunca me he hecho.
—Célula Eucariota I - Vale, pero si tuvieras que decidirlo aquí y ahora, ¿qué es lo que dirías?
—Célula Eucariota II - Dejame pensar, tal vez un condón reutilizable, ya sabes, de esos que les das la vuelta y te sirven para otra vez.
—Célula Eucariota I - ¡Pero por el Caldo de Cultivo Primigenio! ¿Qué clase de respuesta enfermiza es esa?
Tras lo cual la célula siguió y siguió dividiendose para encontrar la respuesta que su pequeña mitocondría ansiaba por encima de todo. Este proceso duró millones de años o tal vez 6 días (el estado de Utah nos obliga a poner las tesis creacionistas). Así hasta llegar al mono. Del mono se pasó al delfín y del delfín al humano moderno. (Y del humano al delfín otra vez, pero no viene al caso)
El humano moderno se pasó los primeros años de su existencia luchando contra dinosaurios y algunos ángeles destructores. Pero apareció la cultura griega para desgracia de los cibermapaches. Cuenta Platón en su obra Apología de Sócrates que Sócrates fue el primero que se formulo esa pregunta. A continuación un extracto:
—Sócrates - Mi querido y sensual alumno, ¿qué te llevarias a una isla desierta?
—Platón - Pues no sé Maestro. Tal vez como el ser humano no es autónomo me llevaría herramientas para el cultivo y la caza.
—Sócrates - ¡MAL!
—Platón - Er, pues, entonces me llevaría papiros para alimentarme con la cultura.
—Sócrates - ¿Pero se puede saber quién te ha enseñado esas tonterías? ¡Como todo el mundo sabe uno se debería llevar a Alcibíades!
—Platón - ¿Para qué me ayudara a sobrevivir?
—Sócrates - Tu eres muy tonto.
—Platón - ¡Maestro! Es usted muy duro conmigo.
Aproximadamente en el año 1837, Napoleón se hayaba leyendo una obra de Duns Escoto cuando se dió cuenta de que vivía en una isla desierta. Por lo cual se preguntó; "¿Qué me llevaría yo a un continente poblado?" Al no hayar una respuesta convincente decidió emborracharse a base de vino tinto para olvidar el tema.
Pero por fin a partir del siglo XIX, la gente ociosa empezó a fumar crack y a divagar sobre temas interesantes. El primero que se lo planteó de una forma seria y desde un punto de vista académico fue John Jacobus Simplius, vigésimo cuarto duque de Volleyball, en su obra "Látigo liso o de punta hueca: Estudio del sadomasoquismo victoriano". En su capítulo CXVIQ recoge lo siguiente; Y por esta razón concluyo que los topos son los mejores animales para ser introducidos en los anos. Pero ante la pregunta de ¿qué me llevaría a una isla desierta? Pues no lo sé ni me importa, pero lo que está claro es que me favorece la ropa de colegiala".
Hoy en día esta pregunta filosófica, que podría desvelar los entresijos del Sentido de la Vida, está vetada en los círculos académicos y sólo los sabios en lo paranormal se atreven a discurrir sobre el tema libremente. Eso sí, después de tomarse unas copitas de anís.
[editar] Cosas que te podrías llevar
La siguiente lista es orientativa. Si usted hace caso, la Inciclopedia no se responsabiliza del mal uso que se haga, pero se le tendrá en gran estima.
[editar] Cosas realmente útiles
- Doce muñecas hinchables - No te preguntes el porqué de llevarte semejante objeto. Sólo piensa ¿Y por qúe no?
- Una figurita de Han Solo - Si te entran ganas de ver Star Wars podrás escenificar cualquiera de las películas de la saga.
- Al gordo de Lost - Te lo puedes comer si le coges asco a los cocos.
- Un recoge plátanos - Guybrush Threepwood recomienda este objeto, sus experiencias en Monkey Island le avalan.
- Cuatro mudas interiores - Tu madre se sentirá muy orgullosa de ti.
- Un ser humano - Del sexo contrario o no.
- Bronceador - No desperdicies tu tiempo haciendo una cabaña.
[editar] Cosas para pasar el rato
- La colección de Playboy que guardas debajo de tu cama - Por si no hay monos cerca.
- Un iPod - Pero ten cuidado, deberás desconectar el microchip de localización que los de Apple incluyen en todos sus productos.
- Un buen libro - ¿Y sino como piensas que te vas a limpiar el culo?
[editar] Cosas que nunca te debrías llevar
- Desodorante - ¡Por fin! La dictadura de la pituitaria termina donde no puede llegar el infame Calvin Klein.
- Tu suegra[1]
- Un coco - A donde vas no necesitarás cocos. ¡Pero si un abrecocos!
- Una navaja suiza - Este objeto sólo funciona en la televisión.
[editar] ¿Cómo utilizar esas cosas extrañas que te has llevado a la isla desierta?
Puede que te hartes de esperar a que ocurra algo. Por lo que tal vez desees volver a la civilización, si es así no te preocupes, si has escogido los objetos que te recomendamos, sigue las siguientes instrucciones y preparate.
- Hazle el amor a las muñecas hinchables (¿cómo se insinuan, eh?), llenalas de aire y luego atalas con lianas. Es importante seguir esta parte al pie de la letra, ya que de otra forma no podrás seguir los distintos pasos.
- Ahora que estás satisfecho fúmate un pitillo.
- Coge la motosierra y corta un par de cocoteros. Enderezalos con tu grua móvil y usalos para los mástiles.
- Pon a Han Solo en uno de los mástiles para que te avise por si hay arecifes.
- Con las mudas interiores fabrícate unas velas.
- Usa el bronceador y esparcetelo de forma extremadamente sexy por todo el cuerpo.
- Con el recoge-plátanos fustiga al gordo de Lost y al ser humano para que remen rápido.
- Desmonta cuidadosamente el iPod y quitale la carcasa. Ya dispones de un GPS.
- ¡Ya está hecho! Disfruta de tu navio, capitán.
NOTA: Si teneis problemas con el paso 3, volved a repetir el 1 y el 2, no soluciona nada pero es más divertido.
[editar] Guia rápida de supervivencia
Las guias rápidas suelen ser inútiles, poco realistas y además, si son gratis olvidate de que funcionen. Sin embargo existen unos documentos privados del Pentágono en donde se explica con todo detalle que cosas deben hacer sus agentes por si alguna vez se quedan encallados en una isla desierta.
- Lo primero que se debe hacer es explorar la isla en busca de objetos interesasntes, como en cualquier aventura gráfica que se precie. Los objetos estarán ocultos y deberás pasar el cursor del ratón por cada píxel.
- Busca una familia de monos.
- Ofreceles plátanos y acaricialos.
- Cuando menos se lo esperen atalos y metelos en jaulas.
- Oblígales a que trabajen para ti. Que te construyan una cabaña y una mini-presa para disponer de luz y aire acondicionado
- Tumbate en una hamaca.
- A pesar del esfuerzo trata de sostener con firmeza tu daikiri mientras un mono te refrigera con un abanico gigante.
- Cuando estés listo, vuelve con tu poderoso ejercito de monos y derrota a los comunistas.
- Mata al presidente de los Estados Unidos.
- Nombra al jefe del Pentágono como emperador supremo.
Y si esto no resulta suficiente, busca una rana de colores chillones y lámele la espalda. Y sólo la espalda.
[editar] Referencias, ¿algunas tenían que haber, no?
- ↑ Puede ser que seas sadomasoquista y quieras llevártela


