Diógenes de Sinope
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Diógenes de Sinope (en griego: Διογένης ὁ Σινωπεύς: Diogenus Vagabundus Caninus hou Sinopeus), también llamado Diógenes el Cínico, porque se dedicaba al cínico oficio de pedir limosnas y beber ron. Fue un ser humano [cita requerida], falsificador de monedas y vagabundo turco nacido en Sinope[2] perteneciente a la escuela cínica (escuela para perros). En sus tiempos libres se dedicaba a filosofar, teniendo fuertes discusiones filosóficas con su perros, con quienes mantenía estrechas relaciones (mejor que con cualquier humano). Su doctor le diagnosticó el "Síndrome de Diógenes", el cuál aun no estaba inventado o descubierto (el de usted es "Síndrome de <inserta tu nombre aquí>", muy severo).
Era constantemente espiado por un dizque historiador que casualmente se llamaba como él, Diógenes Laercio, quién le agregó el "De Sinope" por la ciudad y porque en griego significaba "perro". Además, acá entre nos, porque le daba miedo preguntarle sus otros nombres ya que lo podía morder. Laercio se dedicó a contar toda su historia y parte de lo que pudo averiguar de su vida en el barril, comiendo cebollas y buscando hombres honestos con su lámpara, la cuál siempre llevaba consigo para que la búsqueda sea más efectiva.
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[editar] Biografía no autorizada
- El Chavo del Ocho defendiendo su estilo de vida
Diógenes nació en la ciudad de Sinope, como su nombre indica, en el año 28 a.a (antes de Aristóteles). Muy poco se sabe de su vida en pañales pero mucho se sabe que le gustaba robar y falsificar monedas junto a su papá, llamado Hicesias, quién le daba el ejemplo y que sería el modelo a seguir en su vida posterior. El negocio de su padre sería seguido por sus descendientes, quienes ahora en la actualidad venden las monedas a los arqueólogos. Los motivos por los cuales se hacían estas monedas siguen siendo un total misterio, quizá las hacían para quedarse ellos con las ganancias pero eso sería demasiado obvio.
Los griegos eran muy aficionados a las pseudociencias y a predecir el futuro. Un día Diógenes fue a la casa de un amigo que pedía limosna y quién le leería el "Oráculo de los Delfines y Elfos" por un trozo de pan. La lectura claramente le decía: «Dadle vuestras ganancias y pertenencias al apuesto señor de bonito bigote que te está prediciendo tu futuro. No te olvides darle todo el vino que tienes bajo tu cama. Posdata: Si quieres, cómprate un perro y ya»; siguiendo la palabra de lo Dioses, Diógenes accedió a dar todo su dinero al amable señor quién había tomado el tiempo de escribir esa carta a puño y letra de los Dioses.
Diógenes era deseado por todas las damiselas lugareñas gracias a su estilo de vivir en la calle, su vello facial y su poca ropa. Todo un seductor.
[editar] Vida en Atenas
En su nuevo hogar (Si un barril puede ser llamado un hogar, claro) en Atenas, se dedicó a falsificar monedas, pero esta vez ya no eran monedas sinó cabezas. Y no era falsificar, sino influir. Las personas ya no se preocupaban por el mal, sino más bien en no les pasara; el mundo estaba mal.
Se dice que se fue a Atenas con un esclavo llamado Manes, que le abandonó por sus costumbres extrañas; como tan característicamente le decía. A esto respondió con un humor respectivo y dijo hablando en tercera persona, como lo hace siempre cuando se transforma en su alter-ego malvado: "Si Manes puedes vivir sin Diógenes, ¿Por qué Diógenes no puede vivir sin Manes?", esto dijo minutos antes de buscarlo para asesinarlo, reírse a carcajadas y echarse un buen ron.
Encontró unos cuantos maestros a domicilio que daban clases de filosofía por un vaso de ron, pero los rechazó, hasta que encontró un discípulo de Sócrates, Antístenes, que según decía Platón (qué nunca estuvo ahí) había presenciado su muerte, pero que obviamente no intentó matarlo en ningún momento. Muy pronto superó a su maestro y lo desechó.
Se cuenta mucho sobre el susodicho, especialmente de la gente que lo espiaba. Lo llamaban el "Socrates delirante", porque su filosofía se parecía mucho a la de Socrates y porque siempre andaba ebrio. El hombre se la pasaba descalzo, comía cebollas y gatos, dormía en la Iglesia; aunque dejó de hacerlo por las "raras" costumbres que tenían los sacerdotes de aquel tiempo y donde una vez fue encontrado acariciándose la entrepierna y muchas mujeres lo criticaron (los sacerdotes solo observaban mientras se persignaban). Quienes lo criticaron solo encontraron a un hombre con un coito frustrado, quién les dijo: "¡Ojala el hambre se acabara de esta manera!". Dicho esto, ladró un rato.
[editar] Encuentro con Alejandro Magno
Según dice el mito, o uno de sus vigilantes pagados, Diógenes fue un día a Egina (ciudad de Grecia), donde fue capturado por piratas y lo vendieron como un esclavo. Al momento de capturado, le preguntaron que sabia hacer y e respondió: "Comer, dormir, beber[3], mandar y dejarme crecer la barba y el pelo. ¿Por qué?".Luego fue comprado por un tal Xeniades, quién lo convirtió en tutor de sus hijos, jardinero y filósofo a domicilio. Pasó el resto de su vida en Corinto, donde predicó sobre el autocontrol y el uso indebido de los condones para el SIDA, que todavía no existía pero como buen predicador lo predijo.
Mas tarde (No, un poco mas de unos minutos), Diógenes se encontró a Alejandro Magno junto con sus súbditos a quienes le había gustado mucho la cara de Diógenes porque lo que se empezaron a reír sin control.
[editar] Relación con los perros
Diógenes establecía comparación entre los humanos y lo perros, quienes no se distinguían de mucho. A excepción del tamaño, cantidad de pelo, instintos malusados, el ladrido, malicia y forma de comer. Aunque en el caso del mismo Diógenes no existían tales diferencias (incluyendo el ladrido).
Fue apodado "el cínico" por Antístenes, por varias razones: por la escuela cínica, donde el mismo se había graduado con honores, por los trozos de pan que llevaba bajo el barril diciendo que no tenia nada de que alimentarse y por el Gimnasio que quedaba al lado de su escuela, el gimansio de Cinosargo, cuyo nombre significaba "perro blanco"; esto por las canas de la barba y el pelo exageradamente crecidos del mismo. Esto puede querer decir Diógenes era un perro.
Quizás él mismo fue un perro y sus frases las decía mediante a un traductor de perros, los cuales se consiguen con facilidad. Pero quedaría todavía la incógnita de porqué las pinturas donde saldría el mismo que puede ser resuelta con la solución de que el pintor tenía el complejo de Leonardo Da Vinci, que se dibujaba a si mismo en sus pinturas o que simplemente tenía daltonismo y confundía su pelaje con la barba de un anciano.
[editar] ¿Diogenes fue un perro?
Hay todavía los que están aun haciendo investigaciones sobre la "humanidad" del mismo. Por eso hay quienes han propuesto una versión diferente:
Diógenes después de haber recorrido muchos arboles donde orinó y después de haber recorrido y ladrado miles de kilómetros, se cansó y se quedó recostado en una acera hasta que olió alguien que venía detrás de él. Pero era demasiado tarde, cuando se había dado cuenta ya estaba encarcelado como esclavo, específicamente para ser perro ovejero y servir a sus pastores, así como tutorear a los hijos de los mismos, con uno que otro de ladrido ético.
Un día llegó un señor y varias personas atrás de él. Él dijo: "Ven perrito, <silbido>, te daré una galletitas de chocolate". Era Alejandro Magno, quién le prometió arboles, lindas cachorritas y mas croquetas para perro si se unía a él. Diógenes intentó decir que no quería, pero como no había ningún traductor de perros cerca, Magno lo encadenó y se lo llevó consigo a ponerlo a trabajar como perro ovejero.
[editar] Doctrina
Su doctrina era del vivir en un barril con perros y salirse de las responsabilidades de la vida cotidiana, como tener un buen hogar, esposa y amigos. Esto por culpa de un vacío legal, no había nada que impidiera que él mismo pudiera llevar a cabo esta vida sin ningún inconveniente legal, a menos de ser mordido por un perro. Pero en el caso de Diógenes, él mordía a los perros.
Para Diógenes lo más importante era quedarse en su barril, desnudo y con perros ya que eso lo hacía ver interesante y la gente se ha tomado el tiempo de creer y esuchar su filosofía de vida, cuando en realidad, eso es todo lo que él planeaba que fuera, como buen estafador que fue su papá.
[editar] Muerte
Su muerte ha sido un tópico victima de muchas teorías e hipótesis. Unos dicen que murió de un cólico fulminante por comer comidas impuras, otros que se ahogó con un pez que recogió del mar y otros que fue abducido por los extraterrestres. También se dice que su perro tuvo algo que ver con su desaparición, quizá el lo mató o ayudo a que lo mataran.
Hay quienes dicen que aun sigue vivo, ya que su vida conservadora le permitió durar mucho mas de dos milenios y se encuentra vivo en un lugar junto Disney, Elvis y Hitler, donde aun se encuentran congelados y los sacan de vez en cuando para dar un paseo por la ciudad. [4].
[editar] Referencias
- ↑ O por lo menos así afirma Google
- ↑ Ahora pertenece a Turquía
- ↑ Sobre todo beber
- ↑ Diógenes fue visto en Cuba
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