Fernando III de Castilla

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Cita3.pngEn el coche de San Fernando, un rato a pie y otro andandoCita4.png
Refranero popular sobre los avances de la industria de la locomoción en el reinado de Fernando III el Santo
Castillo Disney.png
Fernando III el Santo
BanderaCastilla y León.png
Rey de espadas.jpg
Ensartando sin año malo
CyLEsc.PNG
Rey
de Castilla y de León
Reinado o lo que sea Unos treinta años y ninguno malo, supera eso.
Predecesor Sucesor
Alfonso IX de León y Berenguela de Castilla
Alfonso X de las dos cosas llamado el Sabio.
Personal
Nombre de verdad El Nano tercero.
Nacimiento Defunción Un pueblo de gañanes
Sevilla y olé
Casa Irreal La de Castilla y la de León sin Castilla
Estado actual Venerado en formato momia, igual que Lenin y Juan XXIII
Familia Su hijo Alfonsito, casi tan buen rey como él
Relaciones Solo dentro del matrimonio
Enemigos Con lo bueno que era, hasta sus enemigos le querían


Fernando III de Castilla, llamado el Santo (Peleas de Arriba, ahí hacia 1200 – Sevilla, 52 años más tarde de nacer), fue rey de Castilla y de León. Como era hijo de la reina de Castilla y del rey de León unificó durante su reinado los dos reinos para disgusto de los leonesistas insurgentes de por aquel entonces y de los de ahora. Además conquistó muchos otros territorios como veremos ahora entre las muchas cosas que hizo, que parece mentira que los años que reinó le dieran para tanto. El tipo, como veremos era un sonrisas profident, que todo le venía rodao y todo lo hacía bien, además era alto, guapo y bien plantado. La verdad es que es de esta gente que solo le falta mear colonia y de tan guay que es llega a repugnar. Aunque los fans de su hijo Alfonso X digan lo contrario, Fernando III ha sido el mejor gobernante que ha habido en la península ibérica (ni siquiera Zapatero le iguala). Lo que pasa es que su hijo tiene nombre de actor porno y por eso lleva más fama.

[editar] Orígenes familiares

Pues un desastre. Por mas que sus padres fueran tan regios y tan todo, la suya no deja de ser una familia desestructurada y su nacimiento no fue otra cosa que el producto de un incesto, pues en esa época, los reyes tenían la costumbre de casarse entre parientes cercanos... y qué narices, la siguen teniendo. Suerte hubo que la cosa no salió tan mal dentro de lo que cabe. Ya se sabe que con esto de la consanguinidad todas las cosas, tanto buenas como malas, se potencian, y en este caso en lugar de salirnos un Carlos II, que era un engendro y un adefesio el pobre, nos salió este figurín. Lo que sí que el Papa divorció a sus padres por ser primos, o sobrinos, o lo que fueran, y entonces el Fernando éste se crió en un entorno complicado. A buenas horas llegó el pontífice, el mal ya estaba hecho.

[editar] Infancia y educación

Nació y se crió en un pueblo en el que eran más brutos que bajarse las bragas a pedos. Se llamaba Peleas de Arriba, que dicho eso, dicho todo: ahí tenían como lema el "por qué vamos a hablarlo si podemos solucionarlo a hostia limpia" y si te veían el menor remilgo o melindre te agarraban y te tiraban al pilón sin mayores contemplaciones. Eran también amigos de dar de fumar a los murciélagos hasta que reventaran y de echar competiciones a ver quién tiraba más lejos una bombona de butano. De todo esto le vino al buen rey su vena deportiva (era muy aficionado a la equitación y al voleibol) y también el que se conquistara él solito media península ibérica, porque puestos a repartir con la mano abierta, estaba ya de vuelta y se las sabía todas. No obstante a criarse entre gañanes y mamporreros era culto e instruido, que lo mismo te leía una cantiga galaico-portuguesa que una novela de misterio. Además practicaba la música, que cantaba que tenía un chorro de voz que ni Nino Bravo y que a todos dejaba pasmados.

[editar] Su primera corona: la de Castilla

En esto que por un rebote dinástico le toca a su madre ser reina de Castilla. Ella que es muy cuca va y se lo oculta a su ex, el padre de Fernando, no vaya a ser que se tome demasiadas confianzas con el tema de la Corona y quiera liarla y acapararse para sí los dos reinos. Así que va y subrepticiamente hace a Alfonso IX la sugerencia de que Fernando debía ir a acompañarla, que se siente muy sola. Y el otro que no, que Fernando está bien donde está y que no conviene que marche para Castilla, que la semana que viene tiene examen de Conocimiento del Medio, y entre que discuten que no, Fernando, que era cualquier cosa menos tonto, ha hecho mutis por el foro y ya está donde su madre. Entonces ella le organiza una coronación solemne en Pucela.

Esta situación hace que su viejo quede medio mosqueao, pero Fernando, que es muy político le dice que no hay por qué enfadarse, que los dos reinos van a ser amigos y que no hay que llevarse mal. Como señal de buena voluntad Fernando hizo que Castilla le pagase a León unos maravedíes que le debía el antiguo rey a Alfonso IX por la venta de un burro, tres cabras y una enciclopedia Larousse que éste le había hecho.

[editar] Primeras conquistas

Y así reinando en Castilla, se propuso ampliar horizontes. Si bien Fernando se había criado en el pueblo ese que eran animales que a los niños los dientes de leche se los sacaban precisamente a leches, en sus campañas y conquistas no todo era fuerza bruta (que también). Aprovechando que los moros andaban revueltos entre ellos y divididos en pequeños reinos que se remontaban unos contra otros, Fernando se cameló a un tal Al-Bayyasi, que reinaba por la parte de arriba del Guadalquivir. Este Al-Bayyasi era a nuestro Fernando III un poco lo que Smithers al Señor Burns y se convirtió en un pelele a manos del astuto rey castellano. Así le ayudó a conquistar muchos territorios, bien por la fuerza o bien convenciendo a sus gobernantes moros de que se hicieran vasallos de Fernando. Y claro, todo tiene un límite, en Córdoba se organizó una revuelta contra el tal Al-Bayyasi éste acusándole de ayudar a los cristianos (que su razón tenían, no se puede decir que no) y fueron y se lo cargaron. Así que Fernando, muy apenado, se adjudicó para sí todas las tierras que hasta entonces gobernaba su palmero amigo. Eso sí, tuvo el detalle de adoptar al hijo de Al-Bayyasi y educarlo entre los suyos. Hasta le dejaba comer sentado en la misma mesa que ellos y todo, y no en la cocina con el servicio.

[editar] Su segunda corona: la de León

Fernando3.jpg

Desprendía un fulgor de santidad que casi había que mirarle con gafas oscuras

En estas muere su padre, Alfonso IX, y Fernando se pone muy triste y llora mucho. Hasta que abre el testamento y descubre que el viejo cabrón se la tenía guardada y en lugar de dejarle el Reino de León a él se lo deja a sus dos pedorras hermanas. Total, que a contratar abogados y negociar la herencia. Al final consigue que las dos zurriegas se den por contentas soltando unos cuantos maravedíes (que la mitad se los lleva Hacienda, jojojo) y que le cedan el reino de su padre a él. Entonces al heredar las dos coronas decide llevarlas al joyero y las funde para hacerse con ellas una más grande y más gorda. ¿Qué querías, que se pusiera una u otra en días alternos?: el tipo era un portento pero solo tenía una cabeza, no dos. Este simbólico gesto supone la unificación más o menos definitiva de Castilla y León, para disgusto de los leoneses, y el comienzo del rencor visceral de éstos hacia Pucela, de la que desde entonces han intentado separarse infructuosamente. Cierto que aunque estuvieran regidos por la misma persona por el momento ambos reinos tuvieron cortes y administraciones y todo por separado. Por el momento, jeje.

Para celebrar lo bien que le había salido la jugada organiza mas campañas militares y se conquista más tierras allá por Extremadura y Andalucía. Así era él.

[editar] Y mas conquistas: Córdoba, Sevilla y Murcia

Fernando3momia.jpg

Su momia en toda su majestad. O más bien en lo que queda de ella

Y ya metidos en faena, sigue conquistando. Lo de Murcia lo delega en su hijo Alfonso (que todavía no era X) para que se vaya fogueando y él se va hacia el sur. Alfonso llega a un acuerdo con Jaime I de Aragón para repartirse Murcia, a cambio del cual Alfonso se casaría con la hija de éste, cosa que hace gustoso porque ya solo por el nombre, Violante, como que le pone. Luego los dos fueron unos cachondos: ambos incumplieron el pacto e invadieron las fronteras el uno del otro, costumbre que perpetuarían sus sucesores.

A Fernando por su parte le fue estupendamente, como de costumbre. Conquistó todo el sur salvo Granada, pero consiguió que éstos le pagaran anualmente una renta tan abusiva a cambio de no arrasarles el reino que ríete tu de los ajustes de Angela Merkel. La conquista de Sevilla por su parte la hizo montándose una batallita naval por el Guadalquivir y asediando la ciudad, que un asedio siempre hace muy bonito. Y porque después de esto ya se murió, que si no capaz era de conquistarse media África, que ya se disponía a ello.

[editar] Política interior

Hizo una serie de cosas que casi caían de cajón, pero que hasta entonces a nadie se le habían ocurrido. Por ejemplo en el reino todos hablaban castellano y nadie latín, pero el idioma oficial era latín. Pues fue y puso el castellano, lo cual facilitó mucho la labor de los funcionarios que hasta entonces tenían que intentar entenderse en latín con los ciudadanos, que hablaban castellano. Organizó de manera racional los cultivos y la educación, haciendo una ley educativa todavía mucho mejor que la LOGSE. Y también se preocupó de organizar la cultura en sus reinos, que antes no había nada de eso. Mandó construir catedrales muy bonitas, como la de León y la de Burgos, y potenció la Universidad de Salamanca, lo cual agradecen los estudiantes que cursan materias en la misma entre borrachera y borrachera desde entonces hasta nuestros días. Igualmente creó un consejo de 12 sabios que le ayudaran a gobernar, porque además de listo era humilde y no de esos cretinos que se piensan que ellos lo saben todo. ¿Ves como su hijo Alfonso está un tanto sobrevalorado y que no hizo mas que vivir de las rentas del chiringo que había montado su padre?

[editar] Carácter, personalidad... y canonización

Era muy educado y quería que en su corte todos fueran gente fina y no hablaran con tacos y cagamentos, cosa que censuraba a sus cortesanos cuando sucedía. Tampoco les dejaba eructar ni tirarse pedos estentóreos lo cual distinguió mucho a su corte de todas las de la época. Le gustaba mucho la música celta y favoreció mucho las artes y las letras. Se preocupó mucho de que su hijo Alfonso no fuera un animal y le dio una educación de lo más esmerada, que le ponía los mejores profesores particulares aunque no le quedara ninguna para septiembre. Así es que éste salió tan buen literato, que no los había mejores ni en el programa de Sánchez-Dragó.

A diferencia de otros reyes que dejaban hijos bastardos por doquier, él era muy formal y solo yacía dentro del vínculo, pero eso sí, en el vínculo yacía mucho pues era muy macho y semental, y tuvo muchos hijos.

Por todas estas cosas, y porque le rodeaba un aura de santidad que hacía que la cabeza le luciera casi como la de un Gusiluz decidieron siglos después hacerle santo. Y así se venera hoy día su momia incorrupta (es un decir) y todo el mundo se maravilla de la placidez que emana de sus despojos y de lo buen mozo que era.

[editar] Mire también

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