Incijuegos:II Guerra Mundial/alemancorredor

De Inciclopedia

Saltar a: navegación, buscar

< Portada de Incijuegos < Inicio de «II Guerra Mundial»


La casa gana

Atletas.jpg

Oye tío, cómo corre ese... Me pregunto adónde lo llevará el tren en el que lo metió el Fhürer

Bien, has apostado por el alemán. El único que apostó por Owens fue el zorro del desierto, Rommel. A primera vista te parece un buen tío, pero cuando empieza a molestarte comprendes porque Hitler mandó a asesinarlo, aunque él lo haya hecho primero. Pero no te importa, tú tienes tu plan maestro en marcha. La canica que vas a arrojarle a Owens reluce en tu mano (no había piedras en el palco del Fhürer, y un disparo hubiera sido... poco sutil), y cuando lo tienes en la mira, arrojas los dados. Sacas un dos, acción que hace que Himmler encienda la radio, que suena asquerosamente mal. Encima, el relator apesta, tiene la voz como si saliera de un montón de transistores de 1936... pensamiento que te recuerda dónde estás.

"Owens está listo. Todo parece indicar que va a ganar. Desde este programa, le apoyamos a él y a todos los hombres de color ¡Ánimo chicos! Como comentario, me gustaría decir que... ¡Un momento! (Ruidos de golpes, disparos y gritos) Bel alfeman va a jan... ¡Cof, cof! va a janar seguro. Y agora pafamos direftamente al eftadio. ¡BANG! (Ruido de algo callendo)"

Viva la libertad de prensa, piensas. Al empezar la carrera, apuntas con toda tu puntería -10, que disminuye a -24 debido al ruido de la radio, y a la chance de ganar 500 marcos de la época, que serían un estupendo recuerdo para cuando vuelvas a tu época de sexo, drogas y rock and roll. Quién sabe, quizá Alemania conquista el mundo y la moneda sigue circulando, no como esos estúpidos y aburridos euros. La canica, de esas que brillan mucho, y son la sensación de la época, sale disparada de tu mano, pero el tiro es tan malo que le pegas al corredor alemán en plena cabeza, en vez de al afroamericano. Coño, y encima le habías apostado a Rommel 400 de esos 500 marcos para que se callara la boca.

Rommel te reclama la pasta. No te queda otra que dársela. El Fhürer está furioso contigo, por lo que quiere tu cabeza colgando de tu estaca, siendo comida por cuervos de ser posible. Al notar que no has cambiado la historia, te decepcionas y sientes añoranza de esos tiempos tan fáciles en que tu mamá te hacía leche chocolatada, tanta añoranza llegas a sentir que acabas por llorar. Hitler, pensando que te sientes mal por él, se compadece de ti y te cuenta dos maléficos planes. El decide que tú decidirás cual decidir.

[editar] ¿Qué quieres hacer?

  • Para que un tipo con cara plana y anteojos de culo de botella le dé su merecido al americano, pulsa aquí.
Herramientas personales