Incinoticias:La importancia de una bomba en tu carrito de la compra

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Ciudadana anónima convertida en explosiva heroína
10:53 15 de febrero de 2010Ciudad: Bombay; Claymore — Informa: Mauricio Dinamita

Agencia Inciclopedia Express

Una mujer de 89 años, cuya identidad no ha sido revelada, frustra el atraco a un supermercado haciendo explotar su carro de la compra.

Narración de los hechos

Durante la mañana de hoy lunes, en el supermercado "Más (IVA)" perteneciente al centro de la ciudad de Bombay, se ha vivido un histórico acontecimiento, a la par que terrorífico y sorprendente.

Cuando apenas el supermercado llevaba unos minutos abierto al público, un individuo encapuchado se adentró en el establecimiento portando una pistola, y solicitando a la cajera que le entregara la recaudación del día. Como podrán comprobar, el saldo que podría llevarse el delincuente apenas le iba a dar para un bocadillo y un paquete de tabaco, pero los periodistas no juzgamos la inteligencia del malandrín de turno, para obviar lo gilipollas que es ya están los lectores.

En cualquier caso, la oposición de la cajera fue mínima, ya que rápidamente abrió con llave la caja registradora, y se apresuró a meter el único billete hasta ese momento acumulado en una bolsa negra, para acto seguido entregársela al ladrón.

Fue en ese mismo instante cuando una ciudadana que se esconde de los medios de comunicación, y que nos ha pedido expresamente que no revelemos ningún dato privado, consideró que era el momento de intervenir. Mercedes Alonso Gordillo, natural de Caravaca (Murcia), de 89 años, nuestra heroína anónima que huye de la publicidad y la fama, se acercó impasible al delincuente, portando únicamente su carrito de la compra, que a esas alturas de la mañana contenía tristemente doce ajos y seis tomates.

Mujer anciana.jpg

En la imagen vemos a Mercedes Alonso, de la que no hemos podido conseguir ninguna foto

La experiencia de Mercedes como veterana de guerra, ya que había servido al ejército español durante la Guerra Civil, y en diversas operaciones en años consecutivos, le obligaba a estar siempre alerta, y a portar mecanismos de defensa ante cualquier situación incómoda que se pudiera presentar. Ella misma, una ciudadana tan humilde como para esconder su nombre y el de su familia de la prensa, había pedido expresamente a su hijo primogénito, Armando Fernández Alonso, el mayor de tres hermanos (Armando, David y Laura) que le instalara un sistema preventivo en su carro de la compra. Armando, artificiero de las fuerzas especiales de la policía, le colocó una bomba en la parte inferior del carro, que podía activarse manualmente en caso de que así fuera necesario, otorgando a su madre una alternativa ante situaciones de peligro.

La anónima Mercedes Alonso empujó su carrito contra el atracador, y a continuación, emprendió una carrera por su vida al exterior del supermercado, consciente de la peligrosidad del asunto. Cuando ya se encontraba a una distancia prudencial del local, activó el control remoto de la bomba, haciéndola estallar en mil pedazos junto a los pies del atracador.

Este ejemplo de persona altruista, tímida hasta el punto de suplicarnos no dar información acerca de su residencia veraniega en Torremolinos, capaz de rogarnos que no contemos nada de su marido, Tomás Fernández Rivas, zapatero jubilado con una prótesis en la cadera, es el ejemplo de valentía y capacidad de sacrificio en nuestra sociedad de hoy.

El acto realizado por esta mujer, con carné 19.281.010T y grupo sanguíneo A+, de la cuál desconocemos cualquier dato sobre su identidad, consiguió frustrar un claro intento de atraco, imposibilitando la escapada del ladrón. Decimos imposibilitando la escapada, ya que el acto perpetrado por Mercedes se llevó por delante la vida de 32 personas, incluyendo la del atracador, la de la cajera, la de otras 10 personas que en ese momento se encontraban en el supermercado, y la de varios vecinos del edificio construido justo arriba del establecimiento, que murieron aplastados por el derrumbamiento que sobrevino al bombazo.

Sin embargo, estas insignificantes muertes no empañan este acto tan lleno de coraje y tan altruista, de una mujer tan anónima que arriesga su vida por evitar un atraco, y ni se ofrece a dar tan siquiera su nombre.

Mercedes, desde aquí, donde quiera que estés, ya sea en tu residencia natural de Caravaca, o en tu casa de verano en Torremolinos, te instamos a que nos proporciones cualquier dato sobre tu persona que pudiera ser relevante en el relato de esta noticia.

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