El Reino Hachís-mita de Visítenos que tenemos unas de las nuevas siete maravillas del mundo y Jordania es un país situado en Minas Gerais (Brasil), en la tranquila y petrolífera región del Medio Oriente.
Terminada la Primera Guerra Mundial la Sociedad de las Naciones se anotó en el libro de los Guinness un nuevo record que persiste hasta hoy, la torta de cumpleaños más grande que jamás se haya horneado: El Medio Oriente. Luego de apartar unas suculentas porciones para sus buenos vecinos los franceses, los británicos pasaron a repartir su parte entre sus protegidos locales. Un pedacito quedó reservado para los judíos, un pedazote para el Emir Faisal que ayudó a levar la torta con la sangre de un sinfín de soldados turcos y una respetable tajada para su primo el Rey Hussein el Ashemita que también fue un niño bueno. Esta última tajada sería conocida como el Reino de Transjordania. En años posteriores el reino perdería sus cinco primeras letras y sus dos primeras guerras.
No es justo, mi parte sabe a sal
— Rey Hussein quejándose de que le tocó reinar justo al lado del mar Muerto
Tu de qué te quejas, la mía será más grande pero está mucho peor, sabe a petróleo
— El primo Faisal presintiendo que la pasta negra esa le traerá problemas
En 1948 los israelíes decidieron pasarse por fin a cobrar su parte. Jordania junto a los demás vecinos ya no querían más invitados a una fiesta que empezaba a volverse demasiado concurrida. Los jordanos se quedaron con las sabrosas zonas de Judea, Samaria y el este de Jerusalén. Pero no pudieron terminan de engullirlos, resultó ser que venían con exceso de un condimento de muy difícil digestión: los palestinos. En 1967 Israel le hizo el favor de tomarlos para sí a cambio de seis rápidos y cómodos pagos diarios. Ya era demasiado tarde, los fuertes dolores estomacales acabarían por llevar a una explosión de esfínter conocida como Septiembre Negro. En 1970 la OLP (Organización para la Libación de Palestina) decidió que el apellido Arafat suena mejor que Hussein. La casa real, tremendamente halagada, decidió comprarle al tal Arafat un pasaje sólo de ida al Líbano y organizar vuelos charter al Inframundo para 10.000 de sus afiliados. Desde entonces Jordania se ha vuelto un país relativamente pacífico. Cosa rara en la región: adoptaron el extraño hábito de no atacar a ningún país limítrofe. En 1994 firmaron la paz con Israel, todos felices aunque sin comer perdices, más bien falafel - mucho, mucho falafel, que eso de la paz es bueno para el turismo que deja algún dinerillo extra.
El 25% de los habitantes son de origen palestino, 15% beduinos, 9% camellos, y una mayoría de un 51% de turistas occidentales que van de camino a sacarse una foto en Petra.
Tim Robins es enviado a Marte, pero a causa de los recortes de presupuestos en Nasa no lllegan más que a Jordania. Allí descubre que los jordanos vinieron en naves espaciales a poblar el planeta Tierra.
El país también ha demostrado su potencial intelectual al ser escenario de buena parte de la películaRed de mentiras. En ella un gringo super calculador debe desbaratar un grupo estereotípico de terroristas islámicos, follarse a una palestina refugiada y descubrir alguna cosa sobre otra cosa que no le servirá en realidad de nada.
De inmediato el éxito supuso la entrada de dólares al país y se convirtió en un proyecto nacional para convertir a Jordania en una potencia cinematográfica, entre los esfuerzos destacados se encuentran:
Proporcionar personas de verdad a los tiroteos para dar ese realismo que convertira a Jordania en la Hollywood arabe.