Kamikaze

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Nihonnoban.png Konnichiwa!! Este artículo habla sobre la isla de China donde todos juegan Dragon Quest y se masturban entretienen viendo anime.

Si no es de tu agrado, tienes el derecho de hacerte un harakiri.

Cita3.pngY no olviden ponerse sus cascos antes de despegarCita4.png
Instructor de pilotos kamikaze a sus pupilos
Kamikaze fail.jpg

Kamikaze en acción (Nótese que es americano).

Cita3.pngSí, yo fui kamikaze durante la guerra entre 1944 y 1945 ¡Qué tiempos aquellos! Aún recuerdo mi primera misión suicida...Cita4.png
Un japonés que aparentemente no conoce el significado de la palabra "suicidio"

Un kamikaze (特別攻擊隊 en chino) es un tipo tan altruista que en lugar de morir solo, prefiere llevarse con él a tantas personas como pueda. Esta táctica militar tiene su origen en el único lugar de la Tierra donde el suicidio es el deporte nacional: Seattle Japón, pero con el paso del tiempo, se ha ido expandiendo a países con problemas para controlar tanto la guerra como la natalidad, tales como Botswana, Rusia, Egipto, Arabia Saudita, Vietnam, Irak, Palestina,[1] Colombia y la India.

Kamikaze proviene del japonés kamikaze, que significa literalmente "viento divino", o al menos eso se le dice a cualquier turista que pregunte en engrish. A pesar de la masificación de la palabra, los propios japos prefieren emplear un término más corto y fácil de recordar: Shinpū toku Betsu kōu Geki tai.

[editar] Historia del kamikazeísmo

Kamikaze2.jpg

Kamikaze a punto de morir con honor y dignidad.

El primer kamikaze de la historia fue un ronin del Japón del siglo XIII, Kāburo Nasu. Después de que a éste se le negara el pago de la pensión asignada a los samurais tras la muerte de su amo, construyó un avión de bambú y se estrelló contra las oficinas del Ministerio Imperial del Bienestar Social en Kioto, mientras gritaba "¡BANZAAAIIII!", que era el apellido del empleado que lo atendió. Como el avión era tan ligero, la única víctima del atentado fue el propio Kāburo.

Este hecho hubiera quedado relegado al anecdotario popular, si no fuera por algo que pasó años después. En 1281, las tropas mongólicas de Oliver Khan invadieron Japón por sorpresa, aprovechando que sus habitantes estaban celebrando la muerte de King Ghidorah. Los japoneses no estaban listos para enfrentar a una fuerza de invasión de tal magnitud, por lo que sacrificaron a sus suegras e imploraron a los dioses que un tifón arrasara la flota de Khan. Como el milagro nunca llegó, un tipo aún embriagado por el exceso de sake sugirió realizar un ataque suicida como el del malogrado Kāburo Nasu, pero masivo. Al final no quedó ningún sobreviviente, pero se evitó la invasión, por lo que esta batalla es considerada un éxito japonés.

Al respecto, Sun Tzu escribió en su MCMXLV edición de El Arte de la Guerra: "Lo importante no es morir por tu país, sino hacer que el otro bastardo también muera por el suyo". Esta frase sería más tarde adoptada y modificada por el general Patton, aquel brillante militar que no murió en combate, sino que en un accidente automovilístico.

[editar] Segunda Guerra Mundial

Cartel kamikaze.jpg

Cartel de reclutamiento kamikaze. En él se destacaban los beneficios con los que contaban los kamikazes tras su jubilación.

Los japoneses tuvieron que esperar hasta que los hermanos Wright inventaran el avión para poder emplear kamikazes en la fuerza aérea. Ya que el Emperador de Japón aún estaba riéndose de su victoria sobre los rusos en 1905, se le olvidó participar en la Primera Guerra Mundial. En los años treinta se unieron a las Fuerzas del Eje del Mal, pero declinaron intervenir en la Guerra Civil Española, ya que España quedaba muy lejos. En cambio, Corea y China estaban más a mano para jugar a la guerra, pero como los conquistaron en un abrir y cerrar de ojos, los japoneses decidieron provocar a alguien más para probar sus kamikazes.

En 1941 el Imperio japonés atacó sorpresivamente la base estadounidense de Pearl Harbor, esperando que todo el Estado Mayor norteamericano se suicidara avergonzado de su ineptitud, permitiendo así la invasión a los Estados Unidos. Sin embargo, el emperador Hirohito no contaba con que los decadentes occidentales no se guiaban por el mismo código de honor japonés.

Ya en guerra con EE.UU., Japón pudo usar por fin a sus aviones kamikazes. La ocasión más recordada fue durante una partida de Batalla Naval (de Hasbro®) celebrada en Midway, donde Japón sufrió una derrota deshonrosa y los kamikazes terminaron atacando a sus propios portaaviones en lugar de aterrizar sobre ellos (después de todo, nunca se les enseñaba cómo aterrizar).

[editar] La vida de un kamikaze japonés

No era muy larga ni fructífera, por razones obvias. Los kamikazes eran seleccionados a partir de los peores pilotos de la fuerza aérea japonesa y reclutados bajo amenaza de muerte, lo cual no tenía sentido, pero así era. Una vez que juraban lealtad a los cojones del Emperador y leían el libro Sintoísmo para dummies, estaban listos para realizar un ritual previo a la misión suicida. Primero, al piloto se le embriagaba con sake o té de una hierba especial cultivada en Jamaica, para que estuviera dispuesto a suicidarse aunque normalmente no quisiera. Luego, se le ponía una bandana como la de Rambo pero decorada con el diseño de la bandera imperial japonesa. Finalmente, se le daba una katana que debía usar para arrancarse las vísceras en caso de ser capturado o secuestrado por un OVNI durante su misión.

La unidad especial de kamikazes estaba dividida en cuatro escuadrones:

  • Shikishima (nombre chistoso de Japón, intenta decirlo siete veces sin reírte)
  • Yamato (en homenaje al crucero espacial de ese nombre)
  • Asahi (elefante rosa)[2]
  • Yamazakura (Sakura de montaña)

[editar] Los kamikazes en la actualidad

Misil arabe.jpg

Por culpa de la crisis, a los kamikazes actuales ya no les alcanza el bolsillo como para desperdiciar un avión.

Después de que acabó la guerra, los kamikazes que nunca pudieron estrenarse se vieron obligados a cometer seppuku. Por lo tanto, al igual que las peleas de monos con cuchillos y las series de televisión donde todos los personajes eran blancos y heterosexuales (y nadie se quejaba por eso), el kamikazeísmo es un noble arte que está desapareciendo.

Sin embargo, esto no significa que los kamikazes estén completamente erradicados. Por ejemplo, el 4 de julio de 1996, un piloto norteamericano borracho llamado Russel Casse salvó al mundo de una invasión extraterrestre estrellando su caza F-18 Horny contra la nave nodriza alienígena.

El 11 de septiembre de 2001, el presidente estadounidense George Bush contrató secretamente a 19 jóvenes egresados de la Academia de Pilotos de Al Qaeda (una ONG con sede en Kabul) para que demolieran las Torres Idénticas de Nueva York al estilo kamikaze, ya que dichas torres estaban aseguradas en 4,55 billones de dólares en peligro de derrumbe. Por desgracia, a los neoyorquinos no les gustó este cambio tan repentino y Bush decidió responsabilizar a Osama bin Laden, fundador y presidente de Al Qaeda, quien sería hallado muerto en su oficina diez años después en extrañas circunstancias.

[editar] Referencias

  1. No, Palestina no cuenta porque ni siquiera es un país, ¡muajajajaja!
  2. Llamado así porque fue lo primero que vio el sujeto que bautizó a esta unidad
MaoKobayashi.jpg この資料では、ゴミです!

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