Megalomanía
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Saludable estado espiritual en la que la persona que la disfruta tiene la total seguridad de que es la más importante del universo, y que debería gobernar sobre él. Y tiene razón. Debe diferenciarse del egocentrismo, ya que éste es, en palabras de Ambrose Bierce la condición de una "persona de mal gusto, que tiene más interés en sí misma que en mí".
Algunos teóricos la definen como que estás loco de remate y que eres un enfermo sin sentido de la realidad, pero yo no les creo. Eso dicen todos los seres inferiores.
Se dice que Nicolás Copérnico disfrutaba de ella (aunque no está comprobado), al querer obligar a todo el mundo a pensar que la Tierra era redonda como una pelota de fútbol y giraba alrededor del Sol. Como todos sabemos y se ha comprobado con la exploración espacial, la Tierra es plana, está situada sobre cuatro elefantes, y éstos a su vez sobre el caparazón de una inmensa tortuga que viaja por el espacio con el Sol dando vueltas a su alrededor.
A mediados del siglo XXIII, XJ44798 definió la megalomanía como una insana condición de superioridad. A finales del mismo siglo, la redefinió como la más grande sensación que había tenido en su vida.
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[editar] Historia de la Megalomanía
El primer megalómano como tal fué un escribano egipcio llamado Ashtamadlahud, al servicio del faraón Rajatabla I, quién gobernó sobre toda la región que hoy es conocida como "Donde están las pirámides esas" entre 10760 y 10741 a.C.
Ashtamadlahud recibió un fuerte golpe de realidad al darse cuenta que era megalómano. Aprovechando que pertenecía a la corte del faraón, le asesinó dándole una tabla de barro con escrituras jeroglíficas impregnada en ántrax. Luego de envolver el cadáver en papel higiénico|papel de baño]], y sacarle el cerebro por la nariz con un picahielo y otros órganos para asegurarse de que estuviera muerto (nunca se sabe), lo embadurnó con aceites perfumados para que no oliera mal y lo escondió en el clóset. Autonombrándose megalómano (palabra que él mismo inventó, Megh'ajl'omann) y faraón, se otorgó poderes divinos y se proclamó hijo de Rá, que como todos sabemos era la abreviatura egipcia de RAmén, palabra sagrada que ellos idolatraban y le atribuían entre otras cosas la personificación del Sol. A su muerte, 400 años después (por ser megalómano no se murió antes, por no querer) fueron encontrados en excelente estado de conservación los restos del faraón Rajatabla I. Al estudiar los mismos, los sacerdotes impusieron de moda lo que hoy se conoce como momificación, aplicándoles la misma técnica a cuanto cuerpo muerto encontraban. Ashtamadlahud I dejó tras de sí 43 hijos y varias pirámides escalonadas, que mandó a construir para jugar al mini-golf. Ésto último también se puso de moda.
Un poco más adelante en la historia nos encontramos con otro megalómano famoso, el célebre Bobby Fischer, agente de la CIA y campeón internacional de ajedrez, que para no perder su título se escondió en las tundras siberianas y se fue a pie en un viaje de peregrinación taoísta hasta el Japón.
[editar] Megalomanía y Religión
A lo largo de la historia, la religión ha estado impregnada con el hedor fosforescente de la megalomanía. Siendo éste un tema más que obvio, conocido por todos, será una reseña breve.
Cualquier caudillo religioso está a un paso antes o después de la megalomanía y sólo por debajo de Dios. En cualquier religión donde exista un Infierno, o no, la necesidad de salvar las almas de los creyentes les coloca en una posición ventajosa para entrar en el maravilloso mundo de la megalomanía, donde pueden disfrutar de las delicias de su lugar de poder.
Pueden mandar al cielo o al infierno a quien les dé la gana, simplemente condenándolos como "herejes". Así fue como se inventaron cosas como el papado, los gurús, los profetas y los omanes. Y tipos como Buda y Mahoma llegaron a donde llegaron.
La única información clara que se tiene sobre la relación entre la megalomanía y la religión no te la voy a decir porque no me da la gana y además te vas a ir al infierno por hereje es turbia y se pierde en las mareas del tiempo.
[editar] Megalomanía y seres inferiores
Seres Inferiores:Entiéndase como todos aquellos entes existenciales ajenos al megalómano.
La megalomanía, como todo megalómano bien sabe, se basa principalmente en reglas:
- Todos los seres, excepto Su Majestuosa Tallarinesidad, son inferiores a mí.
- Yo soy el Amo indiscutido sobre todo el Universo, sus Sistemas Solares, Planetas y Seres Inferiores que lo habitan.
- Ningún Ser Inferior jamás, bajo ningún concepto podrá dirigirme la palabra sin mi consentimiento.
- Todo aquel que oiga
reggaetónmierda será inmediatamente despojado del derecho a dirigirme la palabra jamás. - En cada cargo de "supuesto" poder (ya que soy la autoridad máxima) en el que me vea colocado, seré magnánimo y demostraré mi poder cada vez que crea conveniente.
- No permito la existencia de otro megalómano además de mí.
- Nadie, absolutamente nadie jamás ni nunca me dirá qué hacer o decir en un momento o lugar dado.
Al entender estas reglas básicas, cualquier persona que lo desee puede convertirse en megalómano, aunque debe tomarlas a pecho. La más mínima infracción recurrirá en el despojo de toda megalomanía que posea el megalómano.
[editar] Megalomaníacos Famosos
Las siguientes personas son megalómanos consumados:
- Mohammed Gandhi
- Isaac Asimov
- Simón Bolívar
- John Lennon
- Mr. Burns
- Yo
- Daddy Yankee
- El Rey Arturo
- Sebastián Piñera
- El que creó el Transantiago
- Tito Larrain
- Alan García
- Ronald McDonald
- Hugo Chávez (se acabó la discusión, sí, es megalómano)
A diferencia de lo que muchos piensan, las siguientes personas no son megalómanas:
- Adolf Hitler (él mismo lo negó)
- Bill Gates (él sólo es un programador)
- George W. Bush (no, no sabe lo que es)
- Augusto Pinochet (se conforma con conquistar el infierno)
- Neil Armstrong
- McGyver
- Freddy Krüger
- Kira (aunque la acabó palmando por andar de cariñosito con L)



