La ley de la gravedad es ley que infunde una extraña fuerza maléfica que no nos deja volar, ir al sol o conocer y visitar a Dios en su hermosa casa flotante invisible. También es la que obliga a las personas con intenciones suicidas a que se lancen en llamas de los edificios, o sean arrojados por un ser querido. Por culpa de un vacío legal, esta ley no afecta a las aves ni a algunos insectos, ya que ellos nunca respetan la leyes y por tal razón viven tirando excrementos hacia los seres humanos en señal de desprecio. A veces son arrestados, pero siempre se escapan por los espacios entre las barras o pican a los guardias de seguridad hasta que éstos no pueden más y le abren la puerta de la celda.
Esta ley ha sido discutida por más de una vez en las mesas políticas y legislativas, donde discuten con la madre tierra, el padre tiempo, la cuñada clima y Stephen Hawking para ver cómo pueden llegar a un acuerdo mutuo, y sin necesidad de crear más huracanes ni lluvias de animales en venganza por su escasa aceptación.