Prince of Persia

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Protesta musulmanes.jpg Este videojuego tiene el Sello Islámico
otorgado por los clérigos más prestigiosos
y radicales.
Y ha sido catalogado como no contrario al Corán.
Cita3.pngEsa versión persa de Don Quijote es de pésima calidad, ¡Nunca aparecen los molinos!Cita4.png
Cita3.pngThe sands of time, for me are running loooooooooow, running looooOOOOw, YEAH!Cita4.png
Iron Maiden sobre Prince of Persia.

El Prince of Persia es un juego ochentero que consiste en una carrera en medio de una carcel de minima seguridad (esas en las que te dan armas y todo).

El juego fue creado por Michael Jordan Mechner, que estudió durante horas varias filmaciones de su hermano corriendo y saltando con ropa blanca para sí poder capturar sus movimientos. Lamentablemente su hermano murió linchado cuando un grupo de Panteras Negras lo descubrió saltando feliz de banco en banco en un parque, el pobre llevaba sin saberlo un traje del Ku Klux Klan de su difunto abuelo.

Prince of Persia.gif

El juego transmitía un mensaje filósofico muy profundo que se puede resumir con la frase de Émile Michel Cioran: Corre que te pillo.

[editar] Argumento

Miss Irán.jpg

La belleza de la Princesa explica la rapidez con que el principe acude en su rescate.

El protagonista del juego es el príncipe de Persia (llamado Mahmud Ahmadineyad), un sujeto más rubio que un finlandés e hijo del Sultán de Persia. Es el típico principe vago sin nada que hacer que se dedica todo el tiempo a estar de fiesta y a beber alcohol. Sin embargo Alá no iba a permanecer con los brazos cruzados viendo como un súbdito se dedicaba a quebrantar la ley islámica. De ese modo prepara un plan para que su padre se vaya de cruzadas a matar infieles y deje a cargo de todo a su visir Ayatollah Jomeini.

Mientras el visir Jomeini observaba desde un minarete como el Sultán abandonaba Persia, no le falta tiempo para ordenar el arresto del joven príncipe. Ordena enviarlo a la mazmorra más profunda y más llena de trampas. Por otro lado, el visir Ahmadineyad pone a la princesa Jasmín en la vicisitud de elegir entre casarse con él o morir, y le concede una hora para que se lo piense. Ése es el tiempo justo que se dispone para terminar el juego y además transcurre en tiempo real.

Así comienza la epopeya contrareloj de Saddam, que tendrá que luchar contra los elementos y sólo contará con la dudosa ayuda de una asquerosa rata blanca de laboratorio y de que por mucho que muera siempre comenzará de nuevo al principio del nivel.

[editar] Enemigos y trampas

Curiosamente, la prisión de la que hay que escapar está dividida en diferentes niveles, a cada cual más complicado. Sin embargo lo que no se explica es como demonios acaba el principe ahí abajo para que pueda andar libremente, en vez de meterlo en una celda hasta que se pudra de asco. Eso sí, la prisión es un completo desastre, llena de baldosas sueltas que te pueden torcer un tobillo, cuchillas verticales que nadie sabe cual es su proposito ya que también pueden matar a los guardias, y precipicios sin fin.

[editar] Enemigos

Moros con espadas
Sinbad.jpg

El Principe es una mezcla de italiano Giggolo y Jesucristo Superstar.

Estos son los guardas de primer nivel que te salen al paso, son debiluchos y con un poco de suerte los podrás ir empujando hasta que se caigan por un agujero. Es lo que pasa cuando la prevención de riesgos laborales se deja en manos de unos aficionados.

Moros gordos con espadas

Moros mejor alimentados, a pesar de su obesidad morbida son capaces de unos movimientos gráciles en el uso de la cimitarra.

Esqueletos con espadas

Los restos de otros principes yacen en las catacumbas a la espera de atacar a sus compañeros de desdichas, en vez de levantarse contra los guardias moros.

El clon del principe

Un ser idéntico al principe en todo, excepto que es más tonto. Su origen es desconocido ya que aparece al saltar sobre un espejo mágico, que sólo Dios sabe que demonios hace allí abajo.

[editar] Trampas

Pinchos que salen del suelo

Como indica el nombre de la trampa, unos pinchos escondidos en el suelo salen disparados; cuando nuestro principe los pisa, dejan al pobre infeliz convertido en una brocheta humana.

Hojas cortadoras

Por alguna oscura razón, el arquitecto de la entramada prisión estaba obsesionado con que el salami se cortase en finas lonchas. Aprovechando sus estudios sobre el tema diseñó estas chuchillas verticales que cortan en dos perfectas partes iguales al principe o a alguno de los moros si lo vas empujando poco a poco con la espada.

Losas sueltas

Las trampas más peligrosas, en cualquier momento puede resultar que el suelo es una trampa que conduce a una caída libre de más de 3 pisos, donde si caes puedes acabar ensartado en los pinchos que salen del suelo, para que te duela más.

Venenos

Unas simpáticas botellas de color azul están dispersas por los distintos niveles, puestos ahí con la esperanza de que si el principe es físicamente un portento, sea al menos algo idiota y se las beba.

Persia en llamas.jpg

Las famosas revueltas en Persia del verano de 1991 provocadas por las manifestaciones contra los anacrónismos del juego acabaron con la embajada estadoundiense convertida en cenizas.

[editar] Objetivo

La mision del Principe es salvar a la bella princesa, nieta de Bin Laden que está secuestrada en la torre más alta. El héroe tendra que recorrer la carcel como un puto raton persiguiendo su queso o en este caso tratar de salvar a la princesa y asi acabar con el hambre sexual que sufre el principe desde que ella decidió no tener sexo con él por no cambiarse las pantimedias (¿O acaso ven que lo haga durante el trancurso del juego?).

[editar] Trivia

  • Un final alternativo que fue retirado por la polémica suscitada, por medio de un mod llamado Hot Arabic Coffee que el duelo final entre el visir y el principe acabase en una noche romántica de sexo duro entre los dos contrincantes.
  • Se discute en los foros que demonios hizo la rata blanca después de que acabara el videojuego.
  • La versión monocromo de 1988 fue declarada el procastinador universal más mortífero de la historia.


[editar] Trilogia de las Arenas del Tiempo

Esta es una trilogía que narra los viajes en el tiempo del príncipe durante los que lo único que termina logrando es que todos se conviertan en monstruos. Un príncipe muy estúpido, en efecto; incluso más que el anterior.

[editar] Las Arenas del Tiempo

Un principe de Persia, acostumbrado únicamente a ejercer de vándalo hasta que alcanza la mayoría de edad, provoca que su airado padre, el rey de Al Quaeda, visiblemente avergonzado, decida enviarle a la guerra contra la India para que se le pase la tontería y aprenda a hacer algo productivo. El rey contacta con un visionario visir que le ofrece ayuda para invadir la India a cambio de una buena parte del previsible expolio.

Todo ocurrió después de una noche de farra salvaje, durante la que el príncipe estuvo haciendo de las suyas hasta que no le cabían los cigarros. Justo cuando se iba a dormir, el padre le exhorta a que escoja un arma y se ponga a matar indios. La lamentable resaca principesca no ayudó a que el noble guerrero se encontrara en plenitud de sus facultades físicas y mentales a la hora de iniciar las hostialidades.

El visir loco dio el aviso de ataque, y el príncipe, astutamente, decide permanecer desde un seguro puesto de retaguardia controlando la estrategia entre siesta y siesta. El combate termina con la victoria persa, y el principe, que se encontraba de maravilla después de una siesta reparadora en la tienda, decide comenzar el día saqueando la ciudad. Entonces encuentra un cuchillo muy curioso que le permite regresar en el tiempo usando las "arenas del tiempo", que en realidad son la combinacion de heroína afgana, polvos de hada y un poco de arena. Cuando sale de aquella habitacion (porque estaba en una habitacion) observa que sus soldados están disputándose a coscorrones a una chica semidesnuda, que posteriormente descubre que es la princesa Forúnculo.

[editar] Artículos relacionados

[editar] Enlaces externos

Miss Irán.jpg
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