Como te pillen haciendo trampas te van a hinchar a hostias y van a tirar tu cadaver al mar. Pero todo esto con mucha educación inglesa.
Cuando me dijeron que me iban a nombrar ciudadano honorífico de este país les dije con mi fina british flema, "¡Como os vuelva a ver merodeando mi jardín juro por el Gran Monesvol que os arrancaré las tripas y las usaré para ahorcar a vuestrios hijos" Por supuesto ya no volvieron a molestarme
Me dijeron que podría ser lo que quisiese, así que me convertí en un país.
— Sealand sobre sí mismo.
El Principado Acuático de Sealand (nunca confundir con Niu Sealanda) es un país de propiedades cuánticas que se encuentra enfrente de las Islas Piratas y en aguas internacionales al mismo timepo. Es conocida mundialmente por disponer de varios casinos, licorerías duty free y por ser legal la caza del zorro.
Tiene una composición del 56% de acero lo que la convierte en el país con mayores reservas de este vil metal. Hay dos montañas (que en realidad son los dos casinos) y un valle que se usa como gilipuerto (donde aterrizan los gilipollas que visitan este país). También cabe destacar que la gloriosa y comedida nación reposa sobre los pies de Optimus Prime por lo que cuando quieren pueden escapar de sus piráticos vecinos.
Los principes de Sealand en su explendor. Nótese la cara de felicidad al no tener que pagar un solo impuesto.
Allá por el año 1941 Marlboro Churchill se hallaba reposando una copiosa comida a base de rico pudding de la campiña inglesa, cuando sin previo aviso, soltó una ventosidad ninja (silenciosa pero mortal) que le hizo replantearse el curso de la guerra contra los nazis. Su idea era esconder en una plataforma petrolífera la mayor y más mortifera arma secreta que haya visto el hombre, el malogrado Roast-Beef de la muerte. Al terminar la guerra un grupo de niñatos narko-okupas tomó posesión en el año 1960 de la plataforma y se declaran independientes de sus padres. Tras lo cual la marina británica comienza a bombardearles con bombines de punta hueca, pero los nuevos habitantes le piden a Optimus que los saque a aguas internacionales y así se salvaron todos.
Aunque usted no lo crea, este principado cuenta con su propio equipo.
Como no podía ser de otra manera, los okupas murieron en una cruenta batalla a muerte mientras gritaban "¡Sólo puede quedar uno!". Al final Roy Bates quedó como señor absoluto de las tierras flotantes de Sealand, se caso con una señora llamada Joana y vivieron libres de impuestos hasta su muerte en el año 34533 después de Phill Collins.
Hoy en día forman parte de la Common ¡Wea! y todos los años reciben a miles de turistas que se dejan sus ahorros en los casinos. Hay que destacar que el Principe Carlos va todos los años a Sealand a cazar zorros ya que en su país está prohibido desde el año 455 dC. cuando el Rey Arturo ordenó que les diesen el mismo estatuto jurídico del que gozaban los galeses y los escoceses. Sin embargo a Camomilla Parker no la dejan entrar porque una vez que fue de visita oficial asustó a los pobladores y estos saltaron por la borda con tan mala suerte que un barco pesquero japonés estaba debajo y murieron todos.
Les presento al cochambroso y oxidado Principado de Sealand de todos los mares.
La principal fuente de divisas del principado se basa en la exportación de joyas, armaduras de acero y en la gestión del patrimonio histórico ajeno. Los enanos acuáticos viven a parte de los habitantes de arriba y su economía es una incognita absoluta. Menos para Uri Geller, él lo sabe todo y lo puede todo, pero como el cabrón no es un iciclopedista nunca sabremos la verdad. Y pobre de él como lo vea escribiendo en alguna otra wiki, porque lo mataré con mis propias manos.
Poca gente quiere visitar este país de forma voluntaria, dicho sea con el mayor respeto a sus habitantes, pero lo cierto es que la administración Bush ha colocado a Sealand dentro del eje del mal. Y no por cuestiones futiles, sino por que esconden dentro una arma aun más poderosa que el Roast-Beff del tito Churchill, la dentadura de Tony Blair tal y como la tallaron los enanos de Khazad-Dum. Una dentadura prácticamente perfecta hecha de mithril puro y del más fino cuero de lemming, podría cortar un bocata de pan duro con sólo rozarlo.