Queso de Cabrales

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El queso de Cabrales es un arma química que se elabora en el Planeta Astur a partir de leche de hembras -en principio- de ganado ovino, caprino o vacaburro. Por más que los madrileños y otros foriatones sin criterio se empeñen, no ye lo mismo el Cabrales, que el queso de la folla fueya, que el Gamoneu y otros quesos azul tirando a verdoso varios. El de Cabrales es, para empezar el que se hace en Cabrales, que además tiene unas características disuasorias muy diferentes a las de todos los demás.

[editar] Elaboración

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Hay que tener valor...

Se agarra la leche (de un animal vivo) y se la calienta hasta que esté inandescente, momento en que se añade el cuajo, que puede obtenerse tanto de subproductos industriales como, de manera más tradicional, del cerumen de los oídos. Una vez que la cosa cuaja se sirve uno de una perforadora de hormigón para romper la cuajada. El suero que se obtiene de esta cuajada puede ser reutilizado más tarde para la elaboración de morcillas. Se echa la pastuza resultante a unos moldes hasta que rebosen, que por material que no falte no sea que nos quedemos cortos. Una vez que la cuajada seca se le atiza con un bacalao en salazón por cada cara del queso, para salarlo, precisamente.

El proceso de maduración se lleva a cabo en cuevas de trolls en las que habitan todo tipo de hongos e inmundicias, que dan al queso su sabor tan característico. Durante este tiempo se cubre el queso con hojas de marihuana, si bien esta receta que se atribuía a Melendi ha caído recientemente en desuso y ahora simplemente se cubre el queso de mierda de caballo.

Cuando el queso está listo para su consumo se le envuelve de cualquier manera en papel albal y se le pone una etiqueta en la que figura el logotipo de Don Pelayo.

[editar] Características y consumo

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Célebre foriato expulsando el contenido de su estómago tras tragar unas cuantas larvas. A partir de este momento dicen que decidió cuidar mas su alimentación

Es untuoso, oleaginoso, adiposo y pringoso. Y engorda un montón. Tiene el mismo color que un muerto de una semana y huele peor todavía. De hecho se conocen casos en que vecinos de personas que han comprado un queso de estos han terminado llamando a la policía por creer que estaban escondiendo un cadáver en el armario.

Normalmente los dueños de los chigres, cuando quieren descojonarse de los turistas foriatos, les hacen creer que este queso ha de consumirse con gusanos y que, es mas, los gusanos son lo más rico del queso. Así obtienen doble beneficio: por una parte logran vender un queso ya agusanado que de otra manera no iba a tener salida de mercado y por otra logran que el cliente se llene la panza -de gusanos- sin que les haga gasto. Esto se ha convertido en toda una tradición e incluso en las fiestas patronales se organizan concursos de endiñar larvas a los domingueros sin que estos se percaten de ello. Existen en ello premios de varias modalidades: el que logra que un cliente coma mas gusanos o el que vendió el queso al turista que expele el vómito que llega más lejos. Normalmente los jueces de tales eventos suelen ser concejales de cultura o celebridades locales tales como Arturo Fernández.

Se elaboran también con él salsas que sirven para arruinar todo tipo de carnes, especialmente carne humana carnes rojas.

[editar] Véase también

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