Todo comienza cuando los trabajadores como el Pato Donald, deciden crear su propio partido en el cual habían reglas excepcionales:
Amar a los judíos
Recomendarle bronceador a los negros
Hacer el amor con homosexuales
Protestar con comunistas
Darle pan al indigente
y, sobre todo, amar mucho a los judíos
Entonces mediante éstas creencias, el Partido Nacional Socialista del Obrero Clásico de la Nación Alemana, destruyó democráticamente el Congreso y le echó la culpa a los queridos comunistas. Entonces los huevones el pueblo apoyó al Gurú, al Pacífico, al Grande, al Único, Mein Führer Adolfo Hitler Pérez, quien, junto con Adolfito "Fito" Eichmann ("Adolfo" era un nombre bastante común en el Reich), decidió una política para que los judíos dejaran la Tierra. (El Planeta Tierra, claro).
Miembro del Partido. ¡SIEG HEIL!
Pero Adolfito quería más territorio porque se aburrió de jugar en su propio patio, así que decidió ir a Austria, a ver si le prestaban su tierra. Los australianos austriacos aceptaron amablemente porque los tanques los tenían al lado de sus casas.
Venga al Tercer Reich. En dónde usted pasará las últimas vacaciones de su vida.
Después el Tercer Reich empezó a promover su movimiento pacífico en Polonia, que es un país más armado que Surinam. Posteriormente la pasión de Hitler para que le hicieran una francesa... digo, una comida francesa, era tan grande que fue para allá. El viejo estaba muy contento porque tenía a Europa bajo sus manos y pies llenos de callos. (Las manos también las tenía así).
Hizo muchos McDonalds, en el cual, los judíos que iban allí se convertían en empleados, y los que no eran aptos para el trabajo, estaban en la Cajita Feliz. Todo éste proceso se llamó Holocausto, que fue una de las mayores muestras de amor en el mundo entero.
Hay muchas muestras convincentes de que el Tercer Reich, tenía contactos extraterrestres. Ellos le hacían ovnis a la Luftwaffe (o fuerza aérea) y las alemanas les hacían uno que otro favor, en búsqueda de procrear más especímenes por supuesto. (¡Qué rico!) También los alemanes tenían magia negra como lo prueba el juego Wolfenstein, hacían zombis con muchos cuerpos y les ponían superarmas como ametralladoras de alto poder.
Panorama del Tercer Reich. Se veía raro en aquel tiempo. ¿Verdad?
Se cuenta también de que el Tercer Reich tiene un tesoro escondido en alguna parte, es tan secreto, y está tan ocultro que aún no lo hemos descubierto. Se rumorea que es un antiguo tesoro bíblico que con sólo verlo te empiezas a morir. (Literalmente)
En otra teoría, Adolfito nunca murió y lo tienen en un tanque con sopa de esparrágos que lo mantiene vivo y ahí refrigeran al viejo para que venga otra vez, nos guíe y lleve al pueblo alemán hacia una tercera derrota catastrófica. ¡SIEG FAIL HEIL!
Hay otra historia de que el Tercer Reich aún sigue vivo con los Skinheads Nazionalsocialistas, y que de que algún día volverá a causarnos otra Guerra Mundial.