Violación
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Costumbre milenaria procedente de la entrepierna que consiste en mantener relaciones sexuales con otra persona, animal o cosa del mismo sexo o de sexo diferente sobreentendiendo que el otro consiente en ello aunque no diga nada al tener la boca tapada o una navaja en el cuello.
Índice |
Historia
Desde el amanecer de la humanidad, siempre ha existido el típico individuo salidorro que por ser más feo que todos los demás (cosa bastante jodida teniendo en cuenta que el cavernícola medio ya no es que fuese muy guapo), por tener una cachiporra más corta que los otros o por no saber hacer el truco del fuego con los palos, desarrollaba una frustración interna que le llevaba a darse cuenta no sólo de que era un fracasado, si no de que los de su cueva ya lo sabían de hace tiempo. Naturalmente no se comía ni una rosca, porque a ver quién quiere tener descendencia de un gañán semejante.
Con que además de torpe, este tipo de gente suele ser cobarde, en vez de demostrar su hombría como haría cualquiera (es decir, cazando un mamut o matando a un tigre dientes de sable), al individuo no se le ocurría nada más que pillar a alguna mujer despistada (a poder ser dormida) para practicar el acto sexual sin antes regalarle flores ni llevarla a cenar ni nada. Todo esto solía acabar bastante mal para el violador, que generalmente terminaba con un pedrusco en el lugar donde antes tenia el cerebro. Desafortunadamente, en muchos casos la mujer también acababa pagando el pato... y es que, en general, la gente de aquella época no es que tuviesen muchas luces.
Con el paso del tiempo, sin embargo, este tema de la violación, que al principio parecia poco más que una anécdota curiosa, fue adquiriendo mala fama, sobretodo entre las mujeres. Esto condujo a una concienciación por parte de la sociedad y las leyes para poner orden en este asunto; se cuenta que en la época de los sumerios, abusar de la mujer o la hija de alguien llegó a considerarse una ofensa casi tan grave como robarle una gallina (aunque depende de si la gallina era buena ponedora) y se castigaba al violador con la misma pena: obligándole a entregar un par de gallinas al padre o marido afectado.
En la actualidad, esto de la violación suele practicarlo gente ignorante y de baja estofa social o culturas que viven 600 años en el pasado; quienes poseen dinero y buenos abogados no hacen esas cosas, son todo malentendidos de gente interesada que van a por su dinero. Es muy fácil confundirse si no se fija uno.
Efecto en la sociedad
La amplia mayoría de sociedades civilizadas prohíben el acto de violar, (y no, eso no tiene nada que ver con que abusen de usted en el trabajo y le jodan en el banco), aunque en algunos lugares donde la mujer tiene menos derechos que el hombre (hecho normalmente relacionado con una carencia de masa encefálica de este último) no es que esté técnicamente permitido, pero con que todos son amigotes pues se hace la vista gorda, que total la vida son cuatro días y la mitad ya los pasan intentando atarse los cordones de los zapatos.
Tipos de violación
En las culturas occidentales, la forma más común de violación es la hecha por un hombre hacia una mujer; sin embargo, hay que recalcar que también se han dado caso de violaciones de mujeres hacia hombres (pero muuuuuuyyyyyy pocas) y de hombres hacia hombres (no marginemos a los gays, que no vea como se ponen luego esta gente).
También existen otros casos donde el padre de un hijo/a (obviamente) es el autor de la violación, pero no se conocen demasiados, y es que hay que ser muy paranoico como para desconfiar de un padre cuya hija se muestra tímida y asustadiza y se pasa el día dibujando monstruos nocturnos. Varios factores influyen en este problema; ser padre no es fácil, lo del amor paternal se presta a confusiones y las leyes no permiten arranc... esterilizar a estos hijos de individuos poco sensibles.
En resumen, esto de la violación es como los menús de una carta del McDonalds: hay muchos tipos y variantes, pero al final todas las opciones son igual de malas y enfermizas.
Culpabilización de la víctima
La víctima siempre tiene la culpa: ¿alguien le ordenó vestir de esa forma? ¡NO! El violador simplemente cede a los deseos que le provoca esa mujer con minifalda que pasa por la calle, si ella se cree que todos los seres humanos son gente racional, con valores morales y todas esas paparruchas, es su problema. En muchos casos, el violador, imbuido de una actitud mesiánica, asegura estar haciendo una labor social para que la gente no dé estas cosas por sentado y así todo el mundo pueda ser mejor persona. Como él.
Fantasías sexuales
Si ha leído el título de este apartado estará pensando: ¿Pero que coño tienen que ver las fantasías sexuales con las violaciones? Pues bien, una fantasía sexual es aquella fantasía cuyo contenido es sexual. Si no lo sabía, ya lo sabe, así que siga leyendo.
Que a usted le guste fantasear con cosas que vayan más allá de una relación sexual en la postura del misionero y con las luces apagadas, no significa que sea un violador en potencia, como mucho es un degenerado y/o una buscona. Por otra parte, las fantasías relacionadas con el acto de violar o ser violado (ya hay que ser rarito), son algo menos habitual pero no por ello delictivo. Tal vez usted disfrute con esos inocentes vídeos en que jóvenes rusas son forzadas en su casa por el electricista y al final les acaba gustando o esos otros en que una angelical japonesita vestida de colegiala grita como una posesa aunque de hecho no es que oponga mucha resistencia. Pero no se deje engañar, estas actrices no siguen el método stanislavsky (a no ser que eso también sea algún tipo de postura) y no es conveniente extraer conclusiones precipitadas o dar por sentadas cosas que igual no son como en la tele, ya que es entonces cuando una persona empieza a estar mal de la azotea.
Perfil del violador
En principio no hay ningún rasgo físico que permita diferenciar a un violador del resto de tarados que hay por este mundo. Sin embargo, en cuanto se les conoce un poco más intimamente (pero sin pasarse,oiga), descubrimos que una parte importante de estos individuos padecen algún tipo de problema psicológico relacionado con su infancia o con la imagen de perdedores que tienen de ellos mismos (el resto es que ya eran unos cabrones cuando nacieron). Muchos han sufrido abusos entre los 6 y los 14 años y, no se sabe como, al final les pareció una buena idea.
En el ámbito personal, tienen una versión falocéntrica de la vida, así como un gran odio interior que no logran calmar quemando contenedores o rompiendo escaparates como todo el mundo. Se trata de personas inmaduras e inseguras (un cagao, vamos) que necesitan dominar a gente indefensa para sentirse bien. Son, en definitiva, alguien con quien a usted no le gustaria estar en una isla desierta, a no ser que pueda proporcionarle altas dosis de jarabe de palo para curar sus inclinaciones.
Violación como delito
A parte de ser un transtorno psicópatico y todas esas cosas, resulta que violar también es un delito, vaya por Dios. En todos los países occidentales (léase civilizados), este tipo de actividad está penada por ley, hay que pasar por comisarias de policía, juzgados, etc... un marrón impresionante, vamos.
En la mayoría de los casos (de ilusión también se vive) todo esto termina con una sentencia que rima con ejemplar: regular. En efecto, el problema es que la imposición de penas en muchos de los sistemas judiciales está ideada por el mismo señor que hace las ofertas del Carrefour, por lo que no resulta extraño que, al final, cuantos más delitos del mismo tipo comete alguien, menos tiene que pagar (proporcionalmente).
Otro aspecto en el que falla el sistema legal moderno es por la absurda obstinación en olvidar esos entrañables métodos de antaño que implicaban hacer prescindir al condenado de ciertas partes de su anatomía según la gravedad del delito. En lugar de eso, el gobierno se limita a ofrecer al violador una estancia en la cárcel, con una serie de magníficas instalaciones, servicio de habitaciones, vistas incomparables y un ambiente amigable de gente con sus mismas inquietudes.
Nota final
- No tiene sentido decir "Por favor ¿Podría violarme?" Porque entonces ya no sería violación, sería sexo.
Enlaces relacionados
- Pedofilia Normalmente acaban convertidos en violadores.
- Incilibros/Manual para escapar de prisión Lo necesitaremos.
- Sepso Bueno, este es evidente.